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2019, año electoral: Ahora el gobierno lo quiere de aliado | El Secretario de Trabajo se reúne en secreto con Hugo Moyano

El gobierno de Macri pegó una vuelta en el aire y ahora abrió un diálogo directo con Hugo Moyano, a quien hasta hace muy poco buscaba meter preso.

La primer gestión conocida del flamante se







cretario de Trabajo, Lucas Aparicio, fue pedirle una reunión “secreta” al líder de los camioneros.

Así, luego de hostigarlo con la causa de los barras de Independiente y la debacle de OCA, el gobierno de Macri pasó a darle a Moyano, un tratamiento super especial, que no reciben ni los dirigentes de la CGT oficial. El cambio de alianzas que tantea Macri es evidente.

Aparicio mantiene desde que trabaja con Guillermo Dietrich una relación habitual con los gremios del Transporte, mientras que su antecesor Jorge Triaca, había llegado al cargo precisamente por su buen vínculo con los denominados “gordos”, históricamente rivales del camionero.

En el inicio del gobierno, Macri había ensayado cierto equilibrio ubicando como dos de Triaca a Ezequiel Sabor, de buen vínculo con Moyano y también con Luis Barrionuevo.

Pero cuando le hicieron el primer paro general, Macri montó en furia, echó a Sabor y cortó el diálogo con Moyano, hasta ahora. Se ve que la cercanía del año electoral empieza a pesar.







Moyano obligó a los funcionarios de Macri a pedirle que acepte una reunión a solas y se dio el gusto de aparecer en el encuentro con su hijo Pablo, a quien hace pocas semanas el gobierno quiso meter preso con la causa de los barras de Independiente.

Clarín reveló este sábado que Aparicio se reunió el pasado 20 de diciembre con Moyano, que aprovechó para darse varios gustos. En primer lugar apareció en el encuentro junto a su hijo Pablo, a quien el gobierno intentó meter preso por la causa de Independiente, como denunció el propio juez Luis Carzoglio, quien reveló que hubo presiones de la Casa Rosada, la Agencia Federal de Inteligencia, la provincia y hasta grandes medios para que detuviera al camionero.

Como represalia, Cambiemos le abrió un juicio político y logró suspenderlo por 90 días. Habrá que ver ahora que pasa con el magistrado de Lomas de Zamora.

 Pero no fue el único gusto que se dio Moyano. Sino que obligó al gobierno a humillarse, al negarles la posibilidad de disfrazar la reunión bajo la excusa de discutir “costos logísticos”.

Moyano faltó a la cita convocada por el ministro Dante Sica -superior de Aparicio- y los obligó a que le pidan directamente una reunión a solas.

Una vez que trascendió la reunión, voceros oficiales le dijeron a Calrín que en el encuentro “no se habló ni de paritarias ni de la relación con el Gobierno”. Una afirmación tan poco creíble, que ni vale la pena analizarla.

Moyano, que en las elecciones del 2015 apoyó la candidatura presidencial de Macri, ahora forma parte del espacio político que lidera Cristina.

Habrá que ver si este intento de acercamiento de la Casa Rosada logra revertir ese posicionamiento. Mucha agua pasó bajo ese río.



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