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Joven internado en el Hospital Vidal de Corrientes se encuentra en aislamiento en espera de resultados por Coronavirus

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La semana pasada los medios de prensa sacudieron a sus seguidores con una noticia impactante: en Corrientes se había detectado un posible caso de coronavirus.

Una persona, al regresar de un viaje a Europa, mostraba signos compatibles con la enfermedad que aterroriza al mundo y había sido aislada en el Hospital Vidal de la provincia vecina.

El protagonista de aquella novedad se llama Juan David Blanco, tiene 22 años, es colombiano, vive en Corrientes desde hace ocho meses y ahora se siente desesperado porque los días pasan, el ya se recuperó del malestar que padecía pero en el nosocomio correntino le dicen que no puede salir de su habitación de aislamiento.

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Juan David Blanco, en la foto que se tomó para NORTE desde su habitación de aislamiento en el Hospital Vidal de Corrientes.

«Me siento desesperado», dijo Juan David en un diálogo telefónico realizado con colegas de Diario Norte de esta provincia, en el que no ocultó su angustia por la situación que le toca vivir.

«Cuando me internaron me dijeron que los resultados de los análisis para saber si tenía o no coronavirus iban a estar en uno o dos días. Después me dijeron que iban a demorar un poco más, y luego un poco más, y luego de nuevo más. El caso es que llevo seis días encerrado y nadie sabe decirme cuándo voy a poder recuperar mi vida», dice.

Juan había viajado en febrero a Europa, junto a su familia (que continúa viviendo en Colombia). Anduvieron por España, Italia, Francia y los Países Bajos. Al regreso, Juan siguió viaje a Corrientes, donde reside desde hace menos de un año y estudia administración de empresas. Una semana después de su retorno, comenzó a sentir fiebre y dolor de garganta, cabeza y otras partes del cuerpo. 

El muchacho acudió entonces a la guardia del Hospital Vidal, donde le dijeron que debía quedar internado por ser su sintomatología y su viaje reciente motivos suficientes como para considerar la posibilidad de que haya contraído el coronavirus. Por eso, su internación fue en condiciones de aislamiento del resto de los pacientes.

El primer día los médicos le explicaron que sus muestras de sangre iban a ser enviadas a Buenos Aires para determinar si padecía o no la enfermedad que ya alcanzó a más de 80.000 personas en todo el mundo y provocó unas 2.000 muertes. Pero los días fueron pasando y el informe esperado nunca llegó.

«En el hospital me dicen que es culpa del Ministerio de Salud, de Buenos Aires. Lo concreto es que yo sigo sin saber cuándo voy a poder salir. Eso me desespera. Sería distinto si por lo menos me dijeran una fecha. Yo necesito salir, tengo que retomar mis estudios,  mi vida. Ni siquiera me dejaron buscar mi computadora, mi ropa. Y obviamente nadie me puede visitar», contó el joven.

Mientras se aguardan las conclusiones de los análisis, en el hospital le aplicaron a Juan un tratamiento típico para casos de neumonia.

El sábado ya amaneció sin la sintomatología que lo había llevado a la consulta médica. «Yo estoy bien, pero me dicen que no me van a dejar salir, que si me voy me van a buscar con la policía y que eso me va a traer problemas», relata. Para él, que es un joven inmigrante, esa advertencia es paralizante. 

«No sé cuántos días más me quieren dejar, pero lo que yo siento es que estoy pagando las consecuencias de que aquí no saben realmente cómo actuar ante un caso sospechoso de coronavirus.

Es más, creo que si apareciera uno de verdad, el paciente se agravaría mucho o moriría. Es la conclusión que sacó de lo que me está pasando a mí, porque los resultados de los estudios no aparecen», plantea Juan.

El estado de constante aislamiento hace mella en su ánimo. Lo único que puede hacer durante todo el día es mirar televisión y comunicarse a través de su celular con amigos y familiares. «Quiero una respuesta, estar así, sin definiciones, es desesperante», insistió.

Fuente y fotografía cuerpo: (Diario Norte)