PRONÓSTICO EXTENDIDO

Asociación solicita que la protección de Bosques no dependa del Ministerio de Producción

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La Asamblea Somos Monte hizo público su pedido al gobernador Jorge Capitanich y a los diputados chaqueños para que, cuando se dé el tratamiento a la modificación de la ley de Ministerios, la aplicación de la ley de Bosques no quede bajo la órbita de Producción y sí de la Secretaría de Ambiente.

La Asamblea SOMOS MONTE hace público su pedido -hasta la fecha ignorado- al Gobernador Jorge Capitanich y a los Diputados de la provincia del Chaco, de que tomen una decisión trascendental respecto al uso responsable y preservación de los Bosques Nativos de la provincia del Chaco.

El día miércoles 18 de diciembre se tratará en la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Ministerios en el cual se definen estructura e incumbencias de ministerios y secretarías. En ésta ocasión tendremos una oportunidad única de remediar un problema importante.

A nivel nacional y en la gran mayoría de las provincias, de hecho, la correcta aplicación de la Ley de Bosques (26.331) depende de los respectivos ministerios o secretarías de Ambiente, que son las áreas que deberían velar sobre los bienes naturales comunes.

Que en Chaco el control de la Ley de Bosque dependa del Ministerio de Producción, cuyo objetivo es, al revés: la explotación de tales bienes, es una grave deformación institucional ya señalada hace años.

En la práctica tenemos al zorro cuidando al gallinero

Las presiones del sector forestal en estos últimos días para que la Ley de Bosque quede en el Ministerio de Producción son el claro ejemplo, si todavía había alguna duda, del insano vínculo entre la las grandes empresas que monopolizan el mercado de la madera en Chaco y la actual Dirección de Bosques que debería regularlas.

La falta de competencia limita el precio de la madera (una de las mejores madera del planeta si bien se venda a precios iguales o pocos superiores a la de los pinos o eucaliptos implantados), y esto redunda en un daño económico a todxs y lxs chaqueñxs que ven sus bosques cada vez más cerca de agotarse, con todas las consecuencias que esto acarrea, sin sacar casi ningún provecho.

Para ser claros: el informe oficial de la Dirección de Bosques afirma que en ocho (8) años se han otorgados permisos para aprovechamiento forestal en 475mil hectáreas de monte nativo.

Este dato oficial tiene que entenderse como un piso, dado que no puede contabilizar toda la madera que sale ilegalmente sin guías o con guías vencidas. A este ritmo de extracción en quince (15) años no quedará madera suficiente para la industria forestal chaqueña, a parte de algún que otro aprovechamiento a pequeña escala.

Solo con observar el video de la fábrica Unitan (https://www.youtube.com/watch?v=fKeupxjB4aE) que muestra el depósito de rollizos, basta, para tener una pálida muestra de los árboles que se queman para generar un producto cada vez mas devaluado y reemplazado hace años, en otras partes del mundo, por sustitutos más rentables y menos devastadores del medio ambiente.

Se cumplirá así el ciclo empezado en el 1800 con La Forestal S.A., que ha visto desaparecer los bosques milenarios de Santa Fe y del Sur del Chaco (fuentes reconocidas calculan que la cantidad de quebrachos que se extrajeron podría cubrir 2 veces la distancia de la Tierra hasta luna), sin que esta enorme riqueza haya dejado instaladas en el territorio, las tecnologías y la cultura para un adecuado manejo y cuidado de éste bien común.

Pero los bosques no sólo son la fuente del primero, segundo y quinto producto, en orden de importancia, en la economía exportadora de la Provincia.

Del correcto aprovechamiento y cuidado de estos bosques depende el presente y futuro de las comunidades originarias y campesinas que lo habitan. Estas comunidades son tuteladas por la Ley de Bosque y deberían recibir asistencia y fondos para poder desarrollarse sin destruirse a sí mismas ni al Ambiente.

La Dirección de Bosques siempre dice que los fondos previstos por la Ley son pocos (Chaco recibe cada año el equivalente de aproximadamente 40 millones de pesos) y es cierto que luchamos y lucharemos para que la Nación destine lo que corresponde a este importante asunto, siendo estratégico en la economía federal.

Pero lo que se olvida de decir a los diarios es que la cantidad de planes destinados a estas comunidades ha pasado del 30% y 16% de los años 2010 y 2011 al 0% y 1% del 2017 y 2018 (estos datos vienen de un informe oficial de la misma). El objetivo es claro: hacer que la gente que vive en el monte odie la Ley de Bosques y pida su derogación.

Paradójicamente no solo el manejo de los bosques sino que hasta lo de las áreas protegidas provinciales depende en Chaco del Ministerio de la Producción, cuyo fin es justamente otro.

Esto explica el estado de abandono de las reservas y Parques Provinciales y del personal que vive y trabaja en las mismas, los cuales no cuentan con recursos ni equipamientos suficientes.

Todo esto mientras recibimos una nueva mala noticia, el loro hablador (Amazona aestiva xanthopteryx), ave emblemática del Chaco, ha pasado a la categoría de especie amenazada según la Lista Roja de la UICN (la lista de la especies en peligro de extinción de todo el planeta).

La razón principal es la pérdida de su hábitat: los bosques que albergan éste y muchos otros animales únicos en el mundo, siguen siendo diezmados por el avance de los desmontes.

En fin, la razón, tal vez más importante y que no nos cansaremos de repetir: Los bosques son el organismo viviente del cual somos parte. Regulan el clima y el correcto comportamiento de las lluvias en la región.

De estas lluvias dependen el resto de las actividades productivas del Chaco y por sobre todo la seguridad de lxs habitantes del campo y de las ciudades de la Provincia, que año tras año se ven cada vez más amenazadxs por las sequías y las inundaciones.

No olvidemos que Somos Monte se ha conformado a principio del 2019 para defender los bosques de todxs lxs chaqueños después de las gravísimas inundaciones de enero, marzo y abril que han azotado el suroeste y el litoral.

Sin las raíces de estos árboles, necesarias para extraer el agua desde la profundidad del subsuelo, las napas acuíferas suben a niveles nunca registrados anteriormente. Sin la “esponja” natural que representan las copas de los árboles, las sequías se hacen más graves y prolongadas. Sin su sombra y presencia, el suelo queda expuesto a las intemperies, se empobrece y queda estéril.

Es por esto que nos presentamos como Amicus Curiae, juntos a otras seis organizaciones de la sociedad civil, en el juicio impulsado en mayo del presente año por el Defensor del Pueblo en contra de la Subsecretaría de Recursos Naturales por los permisos de desmonte irregularmente otorgados en estos años.

En fin: Cuántas hectáreas se desmontarán en la próxima gestión? Cuántas especies más se extinguirán? Cuántos parajes rurales desaparecerán y migrarán a las ciudades? Cuántos campos quedarán bajo agua?

Hay que entender que, hoy, éstos también son los indicadores del éxito o el fracaso de un gobierno. Y es por estas razones que consideramos de fundamental importancia mantener el rango ministerial para el tema ambiental, en consonancia con lo que decidió el gobierno Nacional.

Denunciamos las graves presiones ejercidas por los monopolios forestales sobre el ejecutivo y exhortamos al Sr Gobernador Jorge Milton Capitanich y a los Diputados de la provincia del Chaco a que escuchen y contesten el pedido de la ciudadanía, de poner en manos de un nuevo Ministerio de Ambiente el control de la correcta aplicación de la Ley de Bosques y del futuro de las aéreas protegidas del Chaco.

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