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Para el FMI, la Argentina tiene que reducir su deuda en u$s 85.000 millones

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El organismo explica que los privados deberán hacer una «contribución apreciable» para que la deuda Argentina sea sostenible.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó hoy una nota técnica sobre la sostenibilidad de la deuda pública de Argentina donde consigna la  Argentina debe lograr una reducción de unos 85 mil millones dólares en su deuda en la próxima década, con un importante esfuerzo de los bonistas. Por otro lado, indicó que si la pandemia del coronavirus no se extiende demasiado tiempo, el país podría recuperarse a fin de este año. “En la opinión del equipo técnico, el alivio de la deuda necesario debería reducir las necesidades de financiamiento bruto de Argentina a un promedio de alrededor del 5 por ciento del PIB, y no superior al 6 por ciento del PIB para cualquier año en el mediano y largo plazo”, afirmó el staff que dirige la subdirectora para la región, Julie Kozack.  «Es decir, que el superávit primario requerido para reducir el presente nivel de deuda pública y las actuales necesidades de financiamiento bruto hacia niveles manejables y consistentes con un crecimiento potencial satisfactorio, no es económica, ni políticamente factible. Restablecer la sostenibilidad con alta probabilidad de la deuda pública requerirá de una decisiva operación de deuda, con una contribución apreciable por parte de los acreedores privados, que reduzca el nivel de deuda y las necesidades de financiamiento bruto hacia niveles consistentes con la capacidad de sostener la deuda de Argentina». Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, se mostró en línea con el rumbo tomado por el gobierno argentino, incluso en el contexto de la pandemia del coronavirus. “Cuidar a las personas más vulnerables en Argentina y abordar la difícil situación económica del país han estado entre las prioridades más altas del presidente Alberto Fernández desde que asumió su cargo. Atender estos problemas se ha vuelto aún más apremiante a la luz de la pandemia del coronavirus y dado su importante impacto económico y sobre la salud pública. La nota técnica, que presenta nuestra visión sobre la capacidad de sostener deuda del país en el mediano y largo plazo, está destinada a servir de guía a las partes involucradas en la compleja situación de la deuda argentina”, dijo.

En particular, el análisis del equipo técnico muestra que, teniendo en cuenta la capacidad de servir deuda y el peso actual de la deuda del país, «será necesario un alivio substancial de los acreedores privados para restablecer la sostenibilidad con alta probabilidad de la deuda. Alentamos a un proceso de negociación colaborativo entre Argentina y sus acreedores privados con el objetivo de alcanzar un acuerdo que conlleve una alta participación.” Las declaraciones y el informe del FMI llegan minutos antes de que el Ministro de Economía, Martín Guzmán, por teleconferencia explique a la prensa, a los bonistas y al FMI cuál será el plan que tiene en mente el gobierno para salir adelante. Por esta razón, el FMI indicó que “restablecer la sostenibilidad con alta probabilidad de la deuda pública requerirá de una decisiva operación de deuda, con una contribución apreciable por parte de los acreedores privados, que reduzca el nivel de deuda y las necesidades de financiamiento bruto hacia niveles consistentes con la capacidad de sostener la deuda de Argentina”. “El alivio de la deuda necesario debería reducir las necesidades de financiamiento bruto de Argentina a un promedio de alrededor del 5 por ciento del PIB, y no superior al 6 por ciento del PIB para cualquier año en el mediano y largo plazo”, precisó. Y aunque este nivel “está por debajo de la capacidad de sostener deuda de algunos mercados emergentes, Argentina tiene una base de exportación particularmente baja y estrecha, así como un sistema financiero interno poco profundo”. Por lo tanto, el organismo convalida el diagnóstico oficial y no pide, hasta ahora, reforma alguna para mejorar este panorama de debilidad para generar dólares. “Asimismo, considerando la capacidad limitada de Argentina para generar divisas y sus bajos niveles actuales de reservas, el equipo técnico ve la necesidad de mantener el servicio de la deuda en moneda extranjera alrededor del 3 por ciento del PIB a mediano y largo plazo”, agregó. Al respecto, consideró que “además de alcanzar las metas de las necesidades de financiamiento bruto y del servicio de la deuda en moneda extranjera mencionadas anteriormente, una operación de deuda debería también estabilizar con alta probabilidad el cociente de 2 deuda / PIB”.

El objetivo sería que “para 2030 haya un cierto margen en relación a los niveles de deuda a partir de los cuales se originaron las crisis de deuda en el pasado en Argentina”. Aunque no se conoce todavía el programa económico oficial para este año, ya que el Gobierno no envió un nuevo presupuesto al Congreso, el FMI supone “una recuperación económica moderada, condicionada a que los efectos adversos de la pandemia del coronavirus se disipen hacia fines de este año, junto con un proceso gradual de desinflación y consolidación fiscal a mediano plazo”. “Después de una moderada expansión fiscal para hacer frente a los efectos de la pandemia, el marco macroeconómico prevé alcanzar un superávit fiscal primario del 0,8 por ciento del PIB para 2023, aumentando a aproximadamente 1,3 por ciento en el largo plazo, consistente con el mantenimiento de superávits comerciales y una mejora de la cobertura de reservas internacionales”, afirmó la nota técnica.