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Neo-Kit | Ya hay interés de países vecinos por el test rápido desarrollado por científicos argentinos

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En 2011 el investigador Adrián Vojnov puso a punto una técnica que permite amplificar una zona específica del genoma de un virus y puede usarse para detectar cualquier tipo de patógeno, conocida como “amplificación isotérmica mediada por bucle” (o LAMP por sus siglas en inglés).

Junto a su equipo del Instituto César Milstein (Conicet – Fundación Pablo Cassará) desarrolló un kit de diagnóstico del Chagas congénito que en 2013 ganó el Gran Premio Innovar del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. 

Los científicos estaban trabajando con la misma plataforma tecnológica en un test rápido de diagnóstico del dengue cuando los sorprendió la pandemia de coronavirus y decidieron rápidamente redireccionar su investigación. Así nació Neokit-Covid-19, un nuevo kit de diagnóstico -de bajo costo y fácil de maniobrar- que permite saber en menos de dos horas si una persona está o no infectada por el SARS-CoV-2.

“Este desarrollo nace hace 60 días cuando empezó la emergencia Covid-19 o en 2011 cuando empezamos a desarrollar kits de diagnóstico de base molecular. Toda esa experiencia que fuimos juntando a lo largo de estos años, utilizando esta plataforma tecnológica, nos permitió poder responder con rapidez” comentó Carolina Carrillo, investigadora del ICT César Milstein.

Hasta el momento, en Argentina para diagnosticar coronavirus se utilizaba la técnica de  reacción en cadena de la polimerasa, conocida como PCR. Es la que utiliza el Anlis-Malbrán y demás laboratorios.

“Este un test molecular como la PCR  tradicional pero requiere de un equipamiento muy sencillo, un calentador de cualquier tipo, a diferencia de la PCR que necesita un equipamiento muy costoso. Además, Neokit da un resultado en una hora y los reactivos son más económicos”, agregó Carrillo. 

¿Cómo funciona el test?

“La muestra se obtiene a través de un hisopado, se hace un proceso de purificación donde se obtiene el ARN para detectar al virus”, explicó la investigadora Luciana Larocca. “Lo que hacemos es tomar un tubo para determinación, agarrar un gotero de una solución, a este tubo se le agrega unos microlitros de la muestra del paciente y va a un dispositivo térmico”.

El tubo debe incubarse a una temperatura constante y se produce un cambio de color de violeta a azul cuando la reacción es positiva. En cuanto, a la sensibilidad y especificidad del test se hicieron pruebas analiticas y de evaluación clinica.

En este sentido Carrillo aseguró que “en todas las pruebas que se hicieron, que fueron validadas por la ANMAT, hubo una especificidad del 100%: es decir no da falsos positivos. Y una sensibilidad del 94%, según la calidad de conservación de las muestras, que es la misma sensibilidad que presenta la PCR”. 

“La inversión en este última etapa del proyecto está en el orden de los 100 mil dólares, pero es un proyecto que tiene ya casi cinco años de trabajo, donde se comenzó con Chagas. No es solamente la inversión en esto sino en todo el funcionamiento del Centro Milstein que da lugar después a que puedan salir estos desarrollos tecnológicos que nos permiten soluciona temas de salud, como en este caso el diagnóstico del coronavirus”, dijo Jorge Cassará, presidente de Laboratorios Pablo Cassará.

En diez días el primer lote de 10 mil tests de detección rápida del coronavirus podrían estar disponibles y puesto a disposición del Ministerio de Salud de la Nación.

En total, se planea producir 200 mil test por semana. “Será el Ministerio quien determine la necesidad del sistema público. Nos dirán cuántos necesitan y que cantidad liberan para el sistema privado o la exportación. Porque estamos teniendo mucha demanda de diferentes países.

Por ejemplo, mi socio en Paraguay me contó que el Ministro de Salud lo había llamado a una reunión junto al embajador de Argentina para poder brindarle a Paraguay kit de diagnósticos. Hay mucha demanda”, sostuvo Cassara. 

En cuanto a la patente, se presentó en Estados Unidos. “Allí te dan un año para patentar en el resto de los países. Es una patente que se saca en conjunto con el Conicet y después esta empresa de base tecnológica que es Neokit tiene la licencia para la explotación de la patente y paga sus regalías al Conicet”, concluyó.  

Simple, efectivo y más barato, las claves Para Matías Molina, miembro de la Cámara Argentina de Laboratorios de Análisis Bioquímicos (Calab), el nuevo kit diagnóstico es muy novedoso y está basado en una tecnología muy interesante. “Requiere de ciertos parámetros que solo se pueden alcanzar en los laboratorios de análisis clínicos, pero la realidad es que acerca muchísimo al diagnóstico molecular porque se busca específicamente material genético del virus sin la necesidad de utilizar termocicladores ni equipos que son específicos de laboratorios de biología molecular”, sostuvo el especialista, quien no participó del desarrollo.

Por su parte, el ministro de Ciencia Roberto Salvarezza aseguró esta semana durante una recorrida por el Centro Milstein: “Las ventajas del kit son rapidez, simplifica el equipamiento y también tiene un costo inferior. El reactivo de PCR que se usa hasta ahora está entre 15 o 20 dólares. Esto estaría costando la mitad”.

También confirmó que se se recibieron pedidos del exterior, pero que se dará prioridad a la demanda interna. “Hemos recibido pedidos para que otros países puedan validar los test. Es decir, nos han pedido en el orden de 500 determinaciones porque primero se valida de manera previa a la compra que se quiere hacer”, detalló el ministro.