Las irregularidades fueron detectadas principalmente durante el mes de enero, en operativos que se desarrollan de manera sostenida y que continuarán a lo largo de todo el año, según confirmaron desde el directorio de la compañía.
Operativos en el Gran Resistencia
Desde la segunda semana de enero, Secheep retomó con mayor intensidad los procedimientos territoriales, los cuales cuentan con la colaboración de la Policía del Chaco y forman parte de una política que la empresa energética viene implementando desde hace más de dos años.
En el área metropolitana del Gran Resistencia, los operativos se concretaron en:
- Puerto Vilelas
- Margarita Belén
- Barranqueras
- Fontana
Además, se intervinieron distintos barrios de la ciudad de Resistencia, entre ellos Santa Inés, España, Altos de Urunday y sectores de la Chacra 137.
Como resultado de estos procedimientos, se eliminaron más de 300 suministros irregulares, algunos de ellos con maniobras de fraude eléctrico, se reemplazaron 45 medidores y se atendieron más de un centenar de reclamos técnicos y comerciales.
Antecedentes: más de 6.200 conexiones irregulares en 2025
Desde la empresa recordaron que, durante el año 2025, solo en las localidades dependientes del área metropolitana del Gran Resistencia, se eliminaron más de 6.200 conexiones irregulares, detectadas en decenas de barrios y zonas.
Estas cifras reflejan la magnitud del problema y la continuidad de las acciones orientadas a la regularización del servicio eléctrico.
Fuerte abordaje en el interior provincial
En paralelo, durante las primeras semanas de 2026, Secheep desplegó operativos similares en las gerencias zonales del interior del Chaco, con intervenciones en localidades como:
- Juan José Castelli
- Presidencia Roque Sáenz Peña
- Villa Ángela
- Quitilipi
- Charata, entre otras
Las acciones se enmarcan en el plan provincial denominado “Tolerancia Cero a las Conexiones Irregulares”, cuyo objetivo es erradicar los suministros eléctricos clandestinos y sumar usuarios formales al sistema.
Seguridad y calidad del servicio
Desde Secheep remarcaron que el combate al fraude eléctrico no solo apunta a la regularización administrativa, sino que mejora la seguridad y la calidad del servicio para toda la comunidad.
Las instalaciones precarias o ilegales representan un alto riesgo de electrocución, incendios y daños materiales, además de provocar sobrecargas en la red eléctrica, afectando a los usuarios que se encuentran correctamente registrados.
