El Gobierno de la Nación Argentina ratificó este martes que les descontará el día de trabajo a los empleados estatales que se adhieran al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y otros sindicatos en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en la **Cámara de Diputados de la Nación.
La advertencia fue confirmada por fuentes oficiales de la Casa Rosada, que aseguraron que la decisión se mantendrá vigente el día que se lleve a cabo la huelga, prevista en coincidencia con el tratamiento del proyecto en el recinto. “Pueden hacer lo que quieran, pero están avisados de que les vamos a descontar el día a quienes se adhieran”, señaló una alta fuente del Ejecutivo.
Esta medida se suma a la creciente tensión política y social en torno al debate legislativo por la reforma laboral, que ya obtuvo media sanción en el Senado y está en vías de ser tratada en Diputados. La huelga fue definida por la CGT como una protesta en rechazo a los cambios planteados en derechos laborales y condiciones de trabajo.
A diferencia de movilizaciones previas, en esta ocasión la adhesión de gremios del transporte aseguraría que no habrá colectivos, trenes, subtes ni taxis operando ese día, lo que podría profundizar el impacto de la protesta y complicar la asistencia de trabajadores a sus puestos habituales.
La advertencia del Ejecutivo también fue interpretada por sectores sindicales como un intento de disuadir la participación de estatales en la huelga, aunque desde la CGT sostienen que la medida de fuerza es una herramienta legítima para expresar el rechazo a la iniciativa oficialista.
El paro sigue formando parte de un contexto de crecientes disputas entre el Gobierno y los principales sindicatos del país, con debates intensos sobre la reforma laboral, que promete modificar aspectos fundamentales del régimen de trabajo y derechos adquiridos.
