PRONÓSTICO EXTENDIDO

Horror en Fontana: secuestran 100 kilos de carne de caballo tras una faena clandestina

Compartir en mis redes:

El operativo se centró en la zona rural y el barrio Balastro II. Un vecino entregó la mercadería asegurando que la compró a «bajo costo» sin saber su procedencia. La Justicia busca a los responsables del abigeato.

FONTANA – Un hallazgo escalofriante puso en alerta a las autoridades y generó repudio en la comunidad de Fontana. En un operativo que comenzó en la zona rural y terminó en pleno corazón del barrio Balastro II, la Policía Rural logró secuestrar 100 kilogramos de carne de caballo, producto de una faena clandestina que se habría realizado en condiciones deplorables.

Todo comenzó pasado el mediodía del martes, cuando un llamado anónimo alertó sobre movimientos sospechosos en un predio de uso común ubicado sobre la prolongación de la Avenida 25 de Mayo.

Al llegar al lugar, los agentes rurales confirmaron lo peor: rastros evidentes de que un equino había sido sacrificado y descuartizado de manera ilegal en el sitio.

El rastro de la carne «barata»

La investigación no tardó en dar sus frutos. Siguiendo pistas firmes, los efectivos llegaron hasta una vivienda donde entrevistaron a un hombre de 53 años.

Al verse cercado por las autoridades, el vecino admitió que el día anterior había comprado una gran cantidad de carne a dos personas conocidas de la zona, atraído por el precio excesivamente bajo de la mercadería.

Ante la sospecha de estar frente a un delito de abigeato, el comprador entregó voluntariamente el cargamento: cerca de un centenar de kilos de cortes cárnicos.

La intervención de un médico veterinario policial fue clave para confirmar el horror: no era carne vacuna, sino restos de un animal equino.

Riesgo sanitario y búsqueda de culpables

Más allá del delito de robo de ganado, la situación enciende las alarmas por el riesgo sanitario que implica el consumo de este tipo de carne faenada sin ningún tipo de control bromatológico ni higiene.

La Fiscalía Rural y Ambiental tomó las riendas del caso y ya ordenó una serie de declaraciones testimoniales para identificar y detener a los autores materiales de la faena.

Mientras tanto, la mercadería fue incautada para su posterior destrucción, evitando así que llegara a la mesa de más familias de la zona bajo el engaño de una «oferta» económica.