PRONÓSTICO EXTENDIDO

Horror: hallan ocho fetos en una clínica tras la búsqueda de una niña chaqueña desaparecida

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Lo que comenzó como un operativo para localizar a una menor de 12 años, víctima de abuso y con un embarazo avanzado, derivó en un macabro hallazgo en el Gran Buenos Aires.

La Justicia investiga la existencia de una red dedicada a la trata de personas, abortos ilegales y la posible apropiación de menores.


Un complejo entramado delictivo quedó al descubierto en las últimas horas en la Clínica Santa María de Villa Ballester, partido de San Martín.

La punta del ovillo fue la desaparición de una niña de 12 años, oriunda de la provincia del Chaco pero residente en Santiago del Estero, quien cursaba un embarazo de 32 semanas producto de una violación.

Tras una alerta nacional emitida por la Justicia santiagueña, la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense logró rastrear a la menor y a su madre hasta el centro de salud bonaerense, ubicado a más de 1.100 kilómetros de su hogar.

Al arribar al establecimiento, los efectivos se topetaron con una primera resistencia: el director sanitario negó inicialmente que la niña estuviera internada.

Sin embargo, la persistencia de los agentes permitió confirmar que la menor se encontraba dentro de la clínica y que ya había dado a luz. El desconcierto aumentó cuando la madre de la niña manifestó desconocer el paradero del recién nacido y si este se encontraba con vida, lo que precipitó una inspección exhaustiva de las instalaciones.

El escenario se tornó dantesco cuando el personal policial revisó el sector de residuos patogénicos. En el depósito, ocultos dentro de bolsas de basura, se hallaron ocho fetos humanos.

Fuentes judiciales confirmaron que al menos tres de los restos biológicos presentaban signos de desmembramiento, lo que sugiere la realización de prácticas sistemáticas fuera de toda norma legal.

En el operativo se secuestraron historias clínicas, libros de ingresos manuscritos y documentación interna que podría comprometer seriamente a los responsables del centro asistencial.


Una fuga inesperada y la sombra de una organización

Pese a la gravedad del hallazgo, el caso sumó un nuevo capítulo de misterio. Mientras se tramitaba la orden de allanamiento de urgencia ante el Juzgado Federal de Tres de Febrero, la menor y su madre abandonaron la clínica de manera imprevista, presuntamente tras recibir un alta médica exprés.

Esta maniobra ha dificultado las pericias directas sobre las víctimas y el paradero del bebé nacido en cautiverio.

La investigación ahora se bifurca en dos frentes judiciales de alta prioridad. Por un lado, la UFI N°7 de San Martín instruye una causa por «averiguación de ilícito» centrada en la manipulación de los restos hallados.

Por otro, la Justicia Federal busca determinar si la Clínica Santa María funcionaba como nodo de una red de trata de personas.

En este contexto, ha surgido una pista clave: la intervención de una ONG que habría financiado y organizado el traslado de la menor desde el norte del país hacia Buenos Aires, eludiendo los controles estatales.

Las hipótesis que manejan los investigadores son inquietantes. Se analiza si el lugar operaba como un centro de captación de mujeres en situación de vulnerabilidad extrema para realizar abortos clandestinos en etapas avanzadas de gestación o, en su defecto, para la comercialización de recién nacidos.

El hermetismo es total mientras se analizan las comunicaciones y los registros contables incautados para desarticular lo que parece ser una estructura criminal de alcance nacional.