El Ministro de Economía advirtió a Karina Milei que los escándalos patrimoniales del Jefe de Gabinete erosionan la confianza en el programa económico. La Casa Rosada ya evalúa una reestructuración que incluiría el desembarco del titular de Diputados en la cartera política.
BUENOS AIRES. El Gobierno atraviesa sus horas más críticas desde la asunción de Javier Milei. La tensión interna, que hasta hace semanas se mantenía bajo un hermetismo estratégico, implosionó tras las revelaciones judiciales sobre el patrimonio de Manuel Adorni.
El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, encabezó la ofensiva al solicitar formalmente a Karina Milei el desplazamiento del Jefe de Gabinete, argumentando que su permanencia representa un obstáculo insalvable para la credibilidad del plan financiero oficial.
La declaración judicial del contratista que aseguró haber cobrado 245 mil dólares en efectivo por refacciones en la casa de campo de Adorni fue el detonante final. Para el equipo económico, este «ruido político» paraliza la gestión y acentúa la incertidumbre en los mercados.
En un encuentro cara a cara, Caputo habría sido taxativo: el programa económico enfrenta una crisis de confianza que no se resuelve con tecnicismos, sino con gestos políticos de transparencia.
Ante este escenario, la Secretaria General de la Presidencia ya inició el operativo de recambio. Según fuentes oficiales, Karina Milei tanteó a Martín Menem para suceder a Adorni en la Jefatura de Gabinete.
El movimiento generaría un efecto dominó en el Poder Legislativo: el lugar de Menem en la presidencia de la Cámara de Diputados podría ser ocupado por el actual ministro de Defensa, Luis Petri, en un intento por consolidar la alianza con los sectores más duros del oficialismo y el PRO.
El lunes por la tarde, una reunión de urgencia en el Congreso entre la hermana del Presidente y el riojano marcó el pulso de estas negociaciones. Mientras tanto, en el entorno de Javier Milei admiten que el Jefe de Estado es el último sostén de Adorni.
A pesar de que figuras de peso como Santiago Caputo, Patricia Bullrich e incluso los referentes del clan Menem consideran el ciclo de Adorni terminado, el mandatario ha optado por una defensa pública vehemente que incluyó cruces a los gritos con la oposición y la prensa durante su última visita al recinto legislativo.
La urgencia del recambio también responde a la batalla de las encuestas. El deterioro de la imagen oficial, acelerado por los escándalos de corrupción y el ajuste, ha permitido que Axel Kicillof pase a liderar la intención de voto en diversos sondeos.
Esta situación ha encendido las alarmas en el establishment económico, donde ya se empiezan a barajar nombres alternativos como potenciales candidatos ante un eventual debilitamiento irreversible de la gestión actual.
