La investigación por la desaparición de Axel González, el joven de 21 años que fue visto por última vez el pasado 16 de mayo en la localidad de Fontana, sufrió un vuelco clave este jueves.
El fiscal especial de Derechos Humanos, Luciano Santos, resolvió apartarse voluntariamente del expediente al considerar que, tras las últimas pericias, no existen elementos ni indicios que vinculen a efectivos de la policía provincial con la misteriosa ausencia del joven chaqueño.
A partir de esta resolución, la causa quedó centralizada bajo la órbita de la titular de la Fiscalía N° 14, Julieta Arolfo. La magistrada asumió el control total de las pesquisas y coordinará los próximos operativos de rastrillaje, mientras la justicia intenta descifrar un entramado de sospechas familiares, amenazas y maniobras de distracción digital.
El apartamiento de Santos se fundamentó en el avance de las líneas investigativas, que terminaron por desacreditar las hipótesis iniciales que apuntaban a la fuerza de seguridad.
Antes de declinar su competencia, el fiscal de Derechos Humanos había ordenado la intervención de la Gendarmería Nacional para peritar los teléfonos celulares de dos agentes de la Comisaría Segunda de Fontana y analizar diferentes registros de cámaras de videovigilancia.
El resultado de estas diligencias, sumado al análisis del origen de diversas acusaciones, llevó a los investigadores a descartar la pista policial.
Detrás de las sospechas que originalmente desviaron la atención pública se escondía una presunta maniobra cibernética.
Según consta en el expediente, uno de los detenidos, Agustín Pucheta, habría utilizado perfiles falsos en la red social Facebook para difundir acusaciones contra los uniformados con el aparente objetivo de embarrar la cancha y desorientar a los sabuesos judiciales.
Con la pista institucional descartada, el foco de la Fiscalía N° 14 se posa ahora exclusivamente sobre el entorno íntimo de González. En las últimas horas, los siete detenidos que tiene el caso fueron trasladados a la sede judicial para prestar declaración indagatoria, aunque todos optaron por el silencio y se abstuvieron de declarar ante las autoridades.
El mapa de imputados expone un severo conflicto familiar previo a la desaparición. Lorena Gómez (exnovia de Axel), Ramón «Kuno» Gómez (su exsuegro) y Sergio Gómez (su excuñado) permanecen tras las rejas imputados por el delito de amenazas. Por su parte, Agustín Pucheta, Antonio Omar Iñiguez, Leonardo Nicolás Silva y Ariel Esteban Lázaro enfrentan cargos por encubrimiento, presuntamente vinculados a las maniobras de desvío de la investigación.
Mientras la Dra. Arolfo reordena las prioridades del expediente penal, la urgencia sigue puesta en el territorio. Diversas divisiones policiales y fuerzas de seguridad continúan desplegando intensos rastrillajes y operativos de búsqueda en descampados y zonas críticas de Fontana y Puerto Tirol. A casi dos semanas de su desaparición, el paradero de Axel González sigue siendo un doloroso misterio para la provincia de Chaco.
