PRONÓSTICO EXTENDIDO

Milei desplazó a Manuel Adorni de la vocería presidencial y designó al economista Adrián Ravier para contener la crisis en el gobierno

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El nombramiento busca quitar del foco mediático al actual jefe de Gabinete, asediado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito y un inminente pedido de interpelación en el Senado.

El nuevo portavoz es un académico de la escuela austríaca y diputado nacional de confianza directa del Presidente.

BUENOS AIRES. En un fuerte movimiento de piezas destinado a recuperar la iniciativa política y descomprimir la severa crisis que sacude al núcleo duro del oficialismo, el presidente Javier Milei designó este viernes al economista y diputado nacional Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial.

La decisión, tomada tras una cumbre de urgencia en la Quinta de Olivos, implica el desplazamiento de Manuel Adorni de la trinchera comunicacional diaria de la Casa Rosada, en un intento desesperado del Gobierno por blindar la gestión y evitar que el escándalo judicial que salpica al jefe de Gabinete termine por devorar la agenda económica.

La confirmación del relevo corrió por cuenta del propio Adorni a través de sus redes sociales, quien buscó maquillar la drástica reestructuración interna dándole una bienvenida formal a su sucesor.

Sin embargo, en los pasillos de Balcarce 50 reconocen que la permanencia de Adorni en las conferencias matutinas se había vuelto insostenible: el funcionario arrastra el desgaste de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y compras millonarias en efectivo que dinamitaron su credibilidad pública, sumado al asedio de una oposición parlamentaria que ya le fijó fecha para una interpelación en el Senado de la Nación.

Con la llegada de Adrián Ravier, el «triángulo de hierro» —conformado por el Presidente, Karina Milei y el asesor Santiago Caputo— apuesta por un perfil netamente técnico y un sólido bagaje académico para dar la «batalla cultural».

Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y discípulo del influyente economista español Jesús Huerta de Soto, Ravier comparte con el jefe de Estado una estricta ortodoxia liberal y una vieja amistad surgida en las aulas universitarias, habiendo coescrito incluso un libro doctrinario que fundamenta el rumbo macroeconómico del programa de gobierno.

El desembarco de Ravier en el Ejecutivo obliga además a un reordenamiento legislativo de impacto en el Congreso de la Nación. Para asumir formalmente las riendas de la comunicación oficial, el economista deberá renunciar a su banca en la Cámara de Diputados en representación de La Libertad Avanza de La Pampa.

En su reemplazo asumirá Marcelo Matzkin, un dirigente estrechamente ligado al sector de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lo que representa un sutil avance del ala más dialoguista del PRO dentro del armado parlamentario oficialista en un momento donde cada voto es clave.

El principal desafío del flamante vocero será suturar los frentes de conflicto abiertos con la prensa y aislar la figura presidencial de los ruidos internos del Gabinete. Mientras el ala dura del kirchnerismo y bloques aliados presionan por la destitución de Adorni denunciando un doble estándar ético,

Milei se resiste a entregar la cabeza de su jefe de ministros y ensaya este fusible comunicacional para ganar tiempo. La gestión libertaria inicia así una nueva etapa en su estrategia discursiva, donde el rigor de la teoría monetaria y la defensa técnica del modelo buscarán sepultar la persistente filtración de escándalos patrimoniales en el poder.