Un recluso alojado en el Complejo Penitenciario Provincial II de Presidencia Roque Sáenz Peña falleció este lunes tras permanecer internado en el Hospital 4 de Junio, donde había sido sometido a una intervención quirúrgica de urgencia debido a complicaciones severas por la ingesta de un dispositivo móvil.
El desenlace fatal se produjo durante la mañana, luego de que el interno fuera trasladado al centro asistencial el pasado viernes.
Según el reporte oficial, el recluso ingresó al hospital con un cuadro de dolor abdominal agudo, manifestando al equipo médico haber introducido un teléfono celular por vía rectal aproximadamente 24 horas antes de su admisión.
Tras el ingreso, los profesionales de la salud le realizaron diversos estudios radiológicos de tórax y abdomen, los cuales confirmaron la existencia de una perforación peritoneal provocada por el objeto. Ante la gravedad del cuadro clínico, se determinó una cirugía de urgencia para intentar salvar su vida.
Pese a los esfuerzos del personal médico del nosocomio y a la intervención quirúrgica practicada, el hombre no logró sobreponerse a las lesiones internas y falleció este lunes.
El operativo de traslado y la custodia del paciente durante su estancia hospitalaria estuvieron a cargo del personal del Servicio Penitenciario.
Este caso, que conmocionó a la comunidad penitenciaria de Sáenz Peña, pone de relieve los riesgos extremos asociados a este tipo de prácticas dentro de las unidades de detención y se encuentra bajo investigación judicial para esclarecer las circunstancias del hecho.
