En la Asociación del Fútbol Argentino salieron a desmentir que el FBI le haya incautado el teléfono celular y otros dispositivos electrónicos a Claudio «Chiqui» Tapia tras la final del Mundial, y también negaron que el dirigente haya sido citado a declarar la semana próxima en Florida.
La versión, difundida inicialmente por Infobae, sostiene que el titular de la AFA fue blanco de un operativo de la Justicia estadounidense antes del regreso de la Selección al país. Según esa información, el secuestro de teléfonos y computadoras también habría alcanzado a otros dirigentes que integraron la delegación argentina en el Mundial, quienes habrían sido apartados por agentes federales y conducidos a un cuarto del aeropuerto JFK de Nueva York.
El mismo medio había indicado que Tapia debería presentarse ante la Corte del distrito sur de Florida el próximo 30 de julio, en el marco de la causa que investiga un presunto desvío de fondos provenientes de contratos comerciales de la entidad. Como respaldo, se había publicado la imagen de una citación judicial para esa fecha, aunque sin ningún nombre propio consignado.
La noticia generó un fuerte revuelo y motivó una rápida respuesta desde el entorno de Tapia. Gregorio Dalbon, uno de los abogados del dirigente, calificó la versión como carente de sustento y aseguró que ninguno de los episodios descriptos ocurrió efectivamente.
El letrado agregó que la citación que circula no está dirigida ni a Tapia ni al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, y remarcó ante este medio que no hubo ningún hecho vinculado a la Justicia estadounidense que pudiera haber originado la confusión.
Fuentes de la AFA consultadas por este medio coincidieron en que no se registró ningún episodio de ese tipo, mientras que en un sector del Gobierno nacional también señalaron desconocer la existencia de tal operativo.
La versión sobre una intervención del FBI contra Tapia cobró fuerza en las redes sociales al combinarse con especulaciones sobre un supuesto incidente previo a la final del Mundial, que según algunos usuarios explicaría los gestos serios de los jugadores de la Selección al ingresar al campo de juego.
Esa hipótesis se vio alimentada por un video de amplia circulación en el que el periodista Eduardo Feinmann relató versiones sobre la presencia de agentes federales en el estadio de Nueva Jersey.
De fondo, la investigación de la Justicia norteamericana busca determinar si los movimientos financieros de la AFA y de la firma TourProdEnter LLC, vinculada al empresario Javier Faroni, podrían constituir maniobras de lavado de activos o fraude a través del sistema bancario estadounidense.
Según habían informado fuentes de la propia AFA, la principal atención de la causa recaería sobre Toviggino, responsable de la firma de los contratos comerciales bajo la lupa judicial, y no directamente sobre Tapia.
La semana pasada, trascendió además que investigadores estadounidenses mantuvieron contacto con Juan Pablo Beacon, ex colaborador de Toviggino que evalúa convertirse en arrepentido, además de con el empresario Guillermo Tofoni, denunciante de Tapia en la causa.
