Los internos participaron de una transmisión en vivo con un reconocido streamer y revelaron que estaban alojados en un penal de Mendoza. Tras la difusión del video, las autoridades realizaron una requisa y encontraron cinco teléfonos celulares.
El episodio ocurrió durante el fin de semana, cuando los internos participaron de una videollamada mediante la plataforma OmeTV, que conecta de manera aleatoria a usuarios de distintas partes del mundo. Del otro lado de la pantalla se encontraba el streamer bonaerense Valentín Melo, quien cuenta con más de 600.000 seguidores en redes sociales.
Durante la conversación, el creador de contenido les preguntó desde dónde se conectaban. Entre risas, los internos respondieron que se encontraban alojados en el penal de San Felipe, en la provincia de Mendoza, situación que rápidamente llamó la atención de quienes seguían la transmisión.
El video fue publicado en redes sociales y en pocas horas comenzó a viralizarse, lo que motivó la intervención del Servicio Penitenciario. A partir de las imágenes, las autoridades identificaron a los detenidos involucrados y establecieron que estaban alojados en el módulo 8B del establecimiento.
Como consecuencia, personal del área de Inteligencia inició una investigación administrativa, disciplinaria y judicial para establecer cómo se produjo el hecho y quiénes facilitaron el ingreso de los teléfonos al penal.
Durante una requisa realizada en el pabellón, los agentes secuestraron cinco celulares e iniciaron actuaciones contra los internos involucrados.
Ahora, la principal hipótesis apunta a determinar cómo ingresaron los dispositivos al establecimiento y si existió participación de personal penitenciario o de terceros en el ingreso de los aparatos.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza recordaron que la tenencia de teléfonos celulares está prohibida en todas las cárceles de la provincia. Además, señalaron que desde diciembre de 2023 se eliminó el ingreso de estos dispositivos y que, a partir de abril de 2025, comenzó a implementarse el Sistema Único de Control Penitenciario, acompañado por nuevas herramientas de vigilancia y más de 300 cámaras de seguridad instaladas en los establecimientos penitenciarios.
