La comunidad educativa del Instituto San Fernando Rey y allegados despidieron a la futura docente asesinada por el cabo Luciano Etudie. Se conocieron detalles escalofriantes del operativo en El Paranacito, donde el policía ejecutó a la mujer antes de intentar suicidarse.
PUERTO VILELAS. El femicidio de Graciela Mabel López (33) ha provocado una herida profunda en la sociedad chaqueña, no solo por la crueldad del ataque, sino por la orfandad en la que quedaron sus tres hijos.
Mientras la Justicia avanza en la investigación del raid sangriento que incluyó un parricidio previo, las redes sociales se inundaron de mensajes exigiendo justicia por la joven que estaba a meses de recibirse de profesora.
Un sueño truncado a pasos de la meta
Graciela cursaba el último año del Profesorado de Educación Especial en el Instituto San Fernando Rey. Desde la institución emitieron un comunicado de luto donde reafirmaron el compromiso con el reclamo de «Ni Una Menos».
Sus compañeros la recordaron como una mujer luchadora que buscaba un futuro mejor para sus hijos a través de la educación.
«Ese tipo no pensó en los tres niños que iba a dejar solitos», publicó una de sus amigas más cercanas, reflejando la bronca colectiva ante un sistema de seguridad que falló en detectar la peligrosidad del agresor, un efectivo activo de la fuerza provincial.
Crónica del horror en El Paranacito
La reconstrucción fiscal, a cargo de la Dra. Noel Benítez (Fiscalía de Género N° 11), detalla una secuencia de terror que terminó en la zona de Tres Bocas, a orillas del río Paranacito.
Luego de asesinar a su padre en Resistencia para robarle el auto, el cabo primero Luciano Alberto Etudie secuestró a Graciela y al hijo menor de ambos, de apenas 6 años.
Durante la tensa negociación con los efectivos policiales que rodearon el lugar, Etudie liberó al niño, pero mantuvo a Graciela como escudo humano. En un instante de extrema violencia, y antes de que el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) pudiera intervenir, el policía ejecutó a López de un disparo en la cabeza.
Estado del femicida y pruebas clave
Tras cometer el crimen, Etudie intentó quitarse la vida y abrió fuego contra sus colegas, quienes repelieron el ataque. Actualmente, el femicida se encuentra internado bajo custodia en una clínica privada de Resistencia.
Entre las pruebas recolectadas por el Gabinete Científico, se destaca el hallazgo del teléfono celular del policía, el cual fue arrojado al agua antes de su captura.
Los peritos trabajan en la recuperación de los datos para determinar si existían amenazas previas o planificación del ataque.
