Se realizó la tercera asamblea de comunidades en Villa Ángela para coordinar la toma de testimonios de descendientes de sobrevivientes. La Fiscalía Federal se constituirá en San Bernardo durante el mes de abril.
En un paso fundamental para la investigación judicial sobre la Masacre de El Zapallar (1933), el pasado domingo 15 de marzo se llevó a cabo el tercer encuentro de referentes del pueblo Moqoit en el paraje El Pastoril, Villa Ángela. La asamblea tuvo como eje central informar los avances de la causa y organizar las declaraciones testimoniales que la Justicia Federal receptará en las próximas semanas.
Del encuentro participaron referentes, docentes y líderes religiosos de comunidades de El Pastoril, San Bernardo, La Tigra, Pegouriel y Las Tolderías. Durante la jornada, se leyeron las pruebas incorporadas al expediente y se escucharon relatos orales de descendientes que mantienen viva la memoria de los hechos transmitida por sus ancestros.
Como resultado de la reunión, se coordinó que la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal se instale en la localidad de San Bernardo a principios de abril para formalizar la toma de testimonios.
Un escenario de hambre y represión
La investigación busca echar luz sobre los trágicos sucesos de septiembre de 1933 en el entonces Territorio Nacional del Chaco. En un contexto de sequía extrema y hambre generalizada, un grupo de aproximadamente 300 personas de la comunidad Moqoit —encabezadas por el cacique Luis Durán— partió desde la Reducción Napalpí en busca de trabajo y alimentos.
A esta marcha se sumaron familias de Charata, Quitilipi y Sáenz Peña, quienes caminaron unos 100 kilómetros hasta llegar a la localidad de El Zapallar (actualmente General San Martín).
La masacre del 7 de septiembre
El informe judicial detalla que, el 7 de septiembre de 1933, las familias intentaron ingresar al pueblo divididas en pequeños grupos de 20 personas, ubicando a mujeres y niños al frente como señal de sus intenciones pacíficas. Sin embargo, la respuesta estatal fue la violencia.
Por orden del comisario Francisco Prestera, la policía local, junto a refuerzos llegados de Resistencia y algunos civiles armados, inició una feroz represión. Bajo el falso argumento de defenderse de un «ataque de malón», abrieron fuego contra la multitud. Se estima que el ataque dejó un saldo de aproximadamente 50 muertos, incluyendo niños, mujeres y ancianos.
Esta nueva instancia judicial representa una oportunidad histórica para el pueblo Moqoit de alcanzar la reparación y la verdad sobre uno de los capítulos más oscuros de la historia chaqueña.
