La economía argentina registró durante junio una variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 1,9%, consolidando un proceso de desaceleración que se mantiene constante desde el mes de abril. Según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), este resultado representa una baja de 0,2 puntos porcentuales respecto a los niveles de mayo, situando la inflación mensual por debajo de la barrera del 2% por primera vez desde agosto de 2025.
Con este indicador, la suba acumulada en el primer semestre del año se ubica en el 16,8%, mientras que el incremento interanual alcanza el 33,5%.
El análisis del reporte oficial destaca que la inflación núcleo, un indicador clave que excluye los precios estacionales y regulados, descendió al 1,6%. Esta cifra es señalada por los analistas como un dato fundamental de la tendencia desinflacionaria de fondo, ubicándose incluso por debajo de las expectativas del mercado relevadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).
La dinámica de precios estuvo marcada por disparidades sectoriales, donde rubros como Recreación y cultura lideraron los aumentos mensuales con una suba del 4,2%, mientras que sectores como Prendas de vestir y calzado mostraron un incremento moderado del 0,4%.
La estructura de costos durante junio también exhibió la incidencia del sector de servicios y regulados. Mientras los precios estacionales escalaron un 3,4% impulsados por factores estacionales, los regulados avanzaron un 2,3% debido a los ajustes en electricidad y transporte público.
En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó los resultados como una confirmación de la fortaleza del proceso de desinflación, subrayando la baja en Alimentos y bebidas, que registró un incremento del 1,3%. Este componente es vital para el bolsillo de los consumidores, consolidando una tendencia de estabilización en los bienes de consumo masivo.
De cara al segundo semestre, los economistas proyectan que la convergencia hacia registros inflacionarios más bajos continuará supeditada al equilibrio fiscal y a la política monetaria contractiva que sostiene el Banco Central.
La estabilización del tipo de cambio y la acumulación de reservas internacionales actúan como factores de anclaje para los precios, lo que permite vislumbrar una recuperación paulatina en la recomposición del salario real. Si bien el proceso de ajuste de precios relativos y la estacionalidad propia de ciertos servicios seguirán influyendo en la trayectoria mensual, la evidencia estadística de junio refuerza la expectativa de una senda de desinflación sostenida para los próximos meses.
