PRONÓSTICO EXTENDIDO

Narcogendarme en Chaco: confirman prisión preventiva para el cabo que liberó la zona en «Lapachito»

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La Cámara Federal de Resistencia ratificó el procesamiento de Roberto Encina. Se lo acusa de coordinar por WhatsApp el paso de un cargamento de 137 kilos de droga mientras estaba de guardia.

RESISTENCIA, Chaco – La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia dictó un fallo clave contra la corrupción en las fuerzas de seguridad. Este miércoles, el tribunal confirmó el procesamiento con prisión preventiva del cabo primero de Gendarmería Nacional, Roberto Encina, acusado de ser el «entregador» necesario para el traslado de un masivo cargamento de estupefacientes en mayo de 2024.

El efectivo, que prestaba funciones en la Sección Vial “Lapachito”, está imputado por el delito de transporte de estupefacientes, agravado por su condición de funcionario público. Según la justicia, Encina utilizó su posición para garantizar que un vehículo cargado con 137,153 kilogramos de droga atravesara los controles sin ser requisado.

Los chats delictivos: «Al de atrás sí controlale»

La prueba reina contra el gendarme surgió del peritaje al teléfono de Mauricio Cristian Gerardo Achucarro, el conductor del Volkswagen Gol gris que transportaba la sustancia. Bajo el pseudónimo de “Vecino”, Encina mantenía una comunicación fluida y en tiempo real con el narco.

El 25 de mayo de 2024, mientras Encina iniciaba su turno de guardia, recibió instrucciones precisas de Achucarro:

  • “Gol gris es… pasa despacio pero no para… pone baliza pero pasa nomás”.
  • “Al que va atrás parale y controlale, ya vas a ver quién es”.

El gendarme respondió afirmativamente a ambos mensajes, ejecutando lo que el tribunal calificó como una «conducta omisiva deliberada»: decidió no controlar el auto señalado para asegurar el éxito del plan criminal.

El rechazo a los planteos de la defensa

Los abogados defensores, los doctores Esteban Laviosa y Héctor Villordo, intentaron desacreditar la acusación alegando falta de registros fílmicos y sosteniendo que Encina estaba en su horario de descanso. Sin embargo, el Libro de Novedades y la Orden del Día de Gendarmería fueron contundentes: el imputado estaba cumpliendo funciones en el momento exacto de los chats.

La Cámara también desestimó el pedido de evitar el traslado del gendarme a la Unidad N° 7 del Servicio Penitenciario Federal (la cárcel federal de Resistencia). Aunque la defensa argumentó riesgos para su integridad física por ser miembro de una fuerza, los jueces determinaron que no hay pruebas de un peligro real y confirmaron su alojamiento en el penal.

Un aporte esencial para el narcotráfico

Para los magistrados, el rol de Encina no fue una simple negligencia, sino un aporte esencial. Al liberar la zona de control, permitió que el transporte de la droga avanzara, aunque el vehículo terminó siendo interceptado kilómetros más adelante en otro operativo.

Con este fallo, la justicia federal de Chaco envía una señal clara sobre la connivencia de uniformados con el crimen organizado en las rutas del Norte Argentino.