El Perú vive otro giro abrupto en su escenario político: el **Congreso destituyó este martes al presidente interino José Jerí, quien llevaba apenas cuatro meses en el cargo, continuando con una larga serie de cambios en la jefatura del Estado en la última década.
La destitución se aprobó con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, tras un juicio político centrado en acusaciones por inconducta funcional y falta de idoneidad, relacionadas con reuniones no registradas con empresarios chinos con vínculos estatales, que generaron sospechas de tráfico de influencias.
Jerí había asumido la presidencia el 10 de octubre de 2025, tras la destitución de Dina Boluarte, y se convirtió en el séptimo mandatario peruano en menos de una década en dejar el cargo por remoción o renuncia tras breves mandatos.
Crisis política a menos de dos meses de las elecciones
La decisión parlamentaria se produce en un contexto de alta inestabilidad institucional, a menos de dos meses de las elecciones generales previstas para el 12 de abril de 2026, y cuando diversas fuerzas políticas buscan consolidar candidaturas de cara al nuevo mandato que comenzará el 28 de julio.
Tras la aprobación de la moción de censura, el cargo de presidente de la República queda vacante, y el Congreso deberá elegir un nuevo jefe de Estado interino, que se mantendrá en funciones hasta la asunción del próximo presidente electo.
Patrón de remociones que marca la política peruana
La caída de Jerí no es un hecho aislado: desde 2016, el país andino ha visto más de siete cambios de presidentes, muchos de ellos en medio de investigaciones por corrupción, conflictos entre el Ejecutivo y el Parlamento y protestas sociales por temas de seguridad y gobernabilidad.
El uso frecuente de la figura constitucional de la “incapacidad moral permanente” como causal para destituir a mandatarios ha generado un ciclo de inestabilidad que expertos consideran uno de los principales desafíos para la consolidación democrática en Perú.
Con la vacancia consumada, los legisladores analizarán en las próximas horas las candidaturas para ocupar la presidencia del Congreso, cargo que implicará la asunción automática como presidente interino de la República, en lo que será otro capítulo dentro del complejo y cambiante panorama político peruano.
