PRONÓSTICO EXTENDIDO

Nanawa, la ciudad que quedo bajo agua por el desborde del río Paraguay

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El desborde del río Paraguay sigue generando serios problemas a las ciudades cercanas. En Formosa ya hay más de 5 mil evacuados, pero la situación en Paraguay es mucho más grave con cerca de 70 mil familias que debieron escapar de las inundaciones.



Sin embargo, pocos han sufrido más que los seis mil habitantes que viven en la ciudad paraguaya de Nanawa que tiene las calles tapadas por más de dos metros de agua. La localidad está a unos unos 60 km por tierra y, a una hora por agua desde el puerto Sajonia de Asunción, de Clorinda (Argentina), con quien los lugareños comercian habitualmente, consignó la agencia AFP.

Mientras que gran parte de los evacuados fueron ubicados en villas de emergencia ubicadas en Clorinda y puerto Falcón (Paraguay), en Nanawa aún resisten cerca de 100 casas que siguen habitadas. Los pocos vecinos que quedan se pasaron a la segunda planta de las viviendas y se desplazan en botes para acarrear víveres por el desborde del río Paraguay.

«El agua no te avisa. Ya tengo suficiente experiencia», dijo a AFP resignada Graciela Acosta (39), quien iba junto a su hija Jazmín (17) en un bote, cargado hasta el extremo de muebles y electrodomésticos, además de su perro «Pirulín», acostado plácidamente en un colchón.

«Sin mi perro no me voy a ninguna parte. Es la tercera vez que nos estamos mudando. La crecida no le esperó a nadie. Parecía que iba a bajar pero, por lo visto, esto va a continuar», expresó melancólica, a la espera de que terminaran de cargar sus enseres.

La inundación es tan grave que, en el cementerio, a unas cuadras del centro comercial, tres hombres, dos de ellos en un bote y uno dentro del agua, intentaban llevar flores, candelabros, crucifijos y fotos de sus familiares fallecidos.

Es que, el 15 de mayo, por el Día de la Madre en Paraguay, el cementerio se llenó de visitantes que se acercaron en pequeñas embarcaciones a prender velas a las difuntas, recurriendo a su ingenio para poder llegar hasta las tumbas de sus seres queridos en un laberinto semi sumergido.

El cementerio de Nanawa sumergido por el agua. / FOTO: AFP



Enrique Cardozo, de 51 años, un herrero de profesión, ahora se dedica a transportar damnificados en su bote a motor. «Ya estoy acostumbrado. Vivo en la segunda planta de mi casa con mi familia. Mis animales están a salvo, también están ahí arriba.

El río siempre crece y cada tres o cuatro años nos inunda, pero esta vez se pasó. Subió muy rápido», comentó. La peor crecida del río Paraguay en 50 años afectó a más de 80 mil familias Beba de Añazco, de 67 años, transportaba en otro bote a dos de sus nietos que habían terminado de ir a clases en Clorinda.

En la ciudad sumergida de Nanawa, la mayoría de los habitantes están molestos por la falta de ayuda, y entonces cruzan a Argentina.

«En el lado argentino hay de todo», aseguró Graciela Acosta, mientras se disponía a navegar hacia su próximo destino para escapar de la crecida.  Según Eduardo Mingo, subdirector de Meteorología, las lluvias continuarán esta semana. Pero nadie se anima a hacer presagios. El curso de agua aumentó 2 cm en Asunción, para sumar 7,56 metros de crecida alrededor de la capital, 44 cm menos que la «cota de desastre» de 8 metros, establecida por la Dirección de Hidrología.

Si bien la máxima crecida se produjo en 1983 cuando el río sobrepasó los 9 metros en Asunción y las aguas alcanzaron la céntrica calle Palma y Colón, esta vez el fenómeno afecta a más pobladores que se establecieron en el cinturón pobre e inundable de la ciudad, explicó a la AFP Nelson Pérez, subdirector de Hidrología.

«Las inundaciones que ha habido son todas por efecto de la lluvia. Se va a llegar a un pico en los primeros 15 días de junio, que no será mucho mayor al actual. A partir de allí, el agua empezará a descender en todos los lugares», aseguró Pérez.