Organizaciones proteccionistas advirtieron que la intensidad y la prolongación de los estruendos generaron cuadros de estrés severo en animales y multiplicaron los casos de fuga. También señalaron que la falta de controles favoreció la venta indiscriminada de fuegos artificiales.
El inicio del año dejó un panorama complicado para la protección animal en el Chaco. Durante los festejos, el uso extendido de pirotecnia derivó en la pérdida de al menos 41 perros, según el registro elaborado por organizaciones que integran la Red Animalista, a partir de las denuncias recibidas entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero.
La mayor cantidad de reportes se concentró en Resistencia, donde el nivel de estruendos superó lo observado en las celebraciones de navidad. Desde las entidades proteccionistas señalaron que, aunque no se verificaron fallecimientos, numerosos animales atravesaron cuadros de estrés severo y desorientación que derivaron en fugas y accidentes domésticos.
Entre los factores que agravaron la situación estuvo la finalización anticipada de los operativos municipales de control. Debido a esto, las ventas informales de pirotecnia se multiplicaron durante la tarde y noche del 31 , especialmente en avenidas y zonas céntricas muy transitadas, lo que facilitó la circulación de artefactos sonoros pese a las restricciones vigentes.
En el registro de animales extraviados, se indicó que una parte ya logró reencontrarse con sus familias, mientras continúa la búsqueda del resto mediante redes sociales y voluntariados.
