En los barrios y el centro, las postales se repiten: esquinas que tardan en escurrir, calles anegadas y vecinos que intentan resguardar lo esencial.
La capital chaqueña amaneció este domingo con un temporal que no dio respiro. Según el pluviómetro municipal, hasta el mediodía se acumularon 160 milímetros de lluvia, un volumen que desbordó desagües, complicó la circulación y dejó a numerosos hogares con cortes de luz intermitentes.
El escenario no tomó por sorpresa. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido el sábado una alerta naranja por tormentas para este domingo y el lunes, lo que permitió activar con anticipación los protocolos de prevención y respuesta. Aun así, la intensidad y la persistencia de las lluvias desde la madrugada generaron daños: caídas de árboles, postes de alumbrado y telefonía, además de anegamientos temporarios en múltiples sectores.
«El agua no baja y la luz se corta a cada rato», resume una vecina de Villa San Martín, mientras observa cómo el flujo de la calle principal avanza a paso lento. La escena se repite en Villa Prosperidad, Santa Inés y en varias arterias del micro y macrocentro, donde el tránsito redujo su ritmo y el transporte público opera con desvíos.
Las estaciones de bombeo de la Administración Provincial del Agua (APA) y las que dependen del Municipio permanecen operativas, siguiendo los protocolos técnicos que regulan el encendido para preservar los equipos y evitar daños por sobrecargas. En paralelo, las compuertas de las lagunas urbanas y las del río Negro y su descarga al Paraná, en la zona de Puerto Vilelas, continúan abiertas. Los niveles bajos de estos cursos permiten evacuar por gravedad, y cuando la hidráulica lo admite, se refuerza con bombas para acelerar el escurrimiento.
Desde primeras horas, cuadrillas de la Dirección de Desagües recorrieron el micro y macrocentro para verificar el estado de bocas de tormenta, rejillas, sumideros y conductos subterráneos. El objetivo: despejar obstrucciones y facilitar el drenaje en los puntos más críticos. A lo largo de la mañana y la tarde, los equipos municipales extendieron los operativos en barrios afectados, priorizando las zonas con mayor acumulación de agua o con tránsito comprometido.
Mientras la ciudad intenta normalizarse, el alerta del SMN sigue vigente para el lunes, con probabilidad de nuevos episodios de lluvia intensa y altos milimetrajes acumulados. Ante ese panorama, el Municipio solicita colaboración y recuerda medidas simples que hacen la diferencia en jornadas como esta:
- No arrojar basura ni residuos en la vía pública.
- No sacar residuos domiciliarios fuera de los horarios establecidos.
- No dejar restos verdes, ramas ni productos de poda en la calle.
- Mantener despejadas bocas de tormenta, rejillas y sumideros.
- Circular con extrema precaución en zonas anegadas.
La ciudad enfrenta otra jornada marcada por el agua. Con equipos operativos activos y monitoreo permanente del sistema hídrico, las autoridades buscan reducir el impacto del temporal y responder a las contingencias que vayan surgiendo, mientras los vecinos siguen atentos al cielo y al nivel de las veredas.
