PRONÓSTICO EXTENDIDO

El kirchnerismo agita las elecciones presidenciales: Parrilli impulsa la candidatura de Cristina y surgen versiones de una fórmula con Sergio Uñac

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La aceleración de los tiempos políticos, impulsada por la intención del Gobierno nacional de eliminar las PASO, ha obligado a los principales referentes del peronismo a mover sus fichas con una anticipación inusual.

En este escenario de incertidumbre, el senador sanjuanino Sergio Uñac rompió la inercia con una propuesta audaz que consiste en que el Partido Justicialista elija su candidato a presidente este mismo año mediante internas partidarias abiertas.

Esta jugada no fue un salto al vacío, ya que fue comunicada previamente a Cristina Kirchner, quien tomó nota del planteo y permitió que la iniciativa circulara en el ambiente político.

Sin embargo, el núcleo duro del kirchnerismo no tardó en marcar la cancha durante un acto de la campaña «Cristina Libre» en Tucumán.

Allí, el exsenador Oscar Parrilli lanzó una advertencia que resonó con fuerza en todo el arco opositor al asegurar que si la exmandataria no encabeza la oferta electoral en 2027, el peronismo está destinado a la derrota.

Parrilli sostuvo que no existe una alternativa opositora viable sin su figura y comparó cualquier intento de gestión peronista que prescinda de su liderazgo real con la debilidad institucional que sufrió en su momento Héctor Cámpora o el desgaste experimentado por Alberto Fernández.

Pese al fervor de la militancia, el entorno más íntimo de la ex vicepresidenta ha intentado bajar el tono a las declaraciones de Parrilli, reduciéndolas a un simple deseo político.

La postura oficial del Instituto Patria insiste en que Cristina Kirchner no puede ser candidata debido a que se encuentra en una situación de prisión e inhabilitación judicial.

No obstante, esta aparente contradicción alimenta una versión que circula con fuerza en los pasillos del PJ sobre una posible fórmula integrada por Cristina Kirchner y Sergio Uñac.

Esta propuesta, atribuida al dirigente porteño Víctor Santa María, buscaría consagrar al binomio en una interna partidaria para presionar a la Justicia y, en caso de una proscripción definitiva, dejar a Uñac como el candidato legitimado bajo el relato de la persecución política.

La estrategia responde también a un diagnóstico sombrío que circula en las filas kirchneristas sobre el futuro de Axel Kicillof. Según importantes dirigentes del sector, la asfixia financiera de la provincia de Buenos Aires amenaza con derretir la imagen del gobernador antes del cierre de listas.

Esta situación empuja al partido a buscar alternativas federales que, sin embargo, generan cortocircuitos con figuras de peso como Sergio Massa o Gerardo Zamora, quienes quedarían inicialmente excluidos de una interna cerrada del PJ a menos que el Congreso partidario dicte una autorización especial para candidatos extrapartidarios.

Mientras tanto, la conducción formal del partido, hoy en manos del senador formoseño José Mayans, intenta ordenar la tropa tras la carta enviada por Uñac.

El juego del kirchnerismo se mantiene zigzagueante, con referentes como Juliana di Tullio sugiriendo que defender las PASO ya no es la prioridad absoluta.

En el fondo, lo que asoma es una doble estrategia de supervivencia: sostener la defensa de las primarias en el discurso público mientras, por lo bajo, se prepara un candidato propio dentro de la estructura del PJ para no quedar a contramano de un calendario electoral que el oficialismo busca reescribir.