PRONÓSTICO EXTENDIDO

Macri avanza con exigencias a la Justicia, empresarios, sindicatos y provincias. Los cambios que vienen

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Ante un auditorio multisectorial constituido por empresarios, gobernadores, gremialistas, dirigentes opositores, jueces, académicos y líderes religiosos, el presidente Mauricio Macri lanzó un ambicioso plan de reformas económicas e institucionales que constituyen «acuerdos básicos de gobernabilidad» para lograr, según definió, un «país ordenado«.







«Tenemos que avanzar en reformas donde cada uno ceda un poco, empezando por los que tienen poder, y no solo hablando de la política. Y tenemos que hacerlo en base a la confianza, con buena fe, sin doble discursos, abandonando etiquetas y prejuicios para que ese diálogo fluya», dijo el primer mandatario desde la cúpula del Centro Cultural Kirchner (CCK).

Con las ínfulas que le otorgó la victoria electoral en las legislativas, el Gobierno anunció su agenda gestión bajó la premisa «Consensos básicos», destacando tres ejes: «Responsabilidad fiscal, la inflación y los impuestos»; creación de «empleo de calidad y la reforma previsional» y una refundación de la «república y la calidad institucional».

Antes de comenzar con el acto refundacional de Cambiemos, al que se acreditaron más de 270 trabajadores de prensa (superando todo pronóstico), se coló en el CCK la renuncia de Alejandra Gils Carbó a la Procuración General de la Nación, lo cual fue celebrado por ministros y algunos gobernadores.

«El primer eje es la responsabilidad fiscal, inflación e impuestos: no podemos gastar más de lo que recaudamos. Tenemos que comprometernos», explicó Macri, al tiempo que agregó: «El segundo eje es favorecer el empleo: necesitamos más y mejores trabajos para millones de argentinos, que fomenten el empleo privado formal». Por último, advirtió que el tercer eje se refiere incluye reformas en la Justicia y el sistema electoral.

• «Reformismo estatal»

Al inicio de su discurso, el jefe de Estado celebró los resultados de los comicios legislativos, donde el partido oficialista fue el más votado de todo el país. «Los argentinos se jugaron por la verdad y el crecimiento. Estamos dando pasos firmes y seguros para seguir avanzados y creciendo. Lo que vamos hacer en el país entre todos es algo que no se hizo durante muchos años, en décadas», comentó el mandatario.

Entre los principales proyectos de la segunda etapa de su gobierno mencionó «terminar» con la pobreza. «Es inadmisible que en un país con las condiciones estructurales que tiene haya tantas personas en la pobreza», lamentó, y recalcó que «la riqueza es la fuerza emprendedora de los argentinos».

«Somos la generación que está cambiando la Argentina para siempre, estamos sentado la bases para desarrollarnos», celebró. Además, exhortó a todos los presente a «decirnos la verdad, rechazar la violencia, buscar el diálogo y la paz».

Macri consideró que sin estas reformas, «no habrá sustentabilidad pública, ni inversiones, ni seguridad jurídica, ni competitividad empresarial, ni salida de la pobreza ni igualdad social» y aseguró que «hay que mirar el futuro y no los fracasos del pasado».

«No se tratar de ajustar o sacar, sino poder poner, de ceder en algo, para que gane el conjunto» de la sociedad, afirmó al presentar su agenda de reformas y llamar a un «reformismo permanente» del Estado.







«Tenemos que avanzar en reformas donde cada uno ceda un poco, empezando por los que tiene poder, y no solo hablado de la política. Y tenemos que hacerlo en confianza, sin doble discursos, abandonando etiquetas para que ese diálogo fluya», indicó antes gobernadores entre los que se observaban caras de preocupación (tal es el caso de Alicia Kirchner), o quienes asentían ante cada afirmación presidencial (con Rosana Bertone a la cabeza).

«Para lograr cualquier reforma es importante que haya diálogos con los representantes de cada sector. Todos tiene que ser parte de la negociación: sindicatos, gobiernos y empresas. Necesitamos sentarnos en la mesa y ver punto por punto qué se puede resolver», expresó. «Es ahora o nunca», remarcó.
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• Los cambios que se vienen

En este marco, el Presidente lanzó su propuesta de «país ordenado» con fuertes exigencias a los empresarios, el Poder Judicial, los sindicatos y los gobernadores.

«Las empresas tienen que concentrarse en producir e innovar en lugar de gastar energía en trámites», dijo al anunciar la desburocratización de los permisos para generar productividad, exportaciones o presentar DDJJ. «Las empresas deben comprometerse a cuidar a los consumidores, a pensar no sólo en qué pueden arrancarle al Gobierno de turno», exhortó.

En esa línea, confirmó que avanzará con una nueva normativa sobre la ley antimonopolios y la ampliación de las actividades financieras y bursátiles. «Seremos implacables cuando se violen las reglas de competencia. Queremos un marco institucional moderno y eficaz. No podemos seguir siendo uno de los países más cerrados», sentenció.

Macri increpó a los gobernadores a lograr un «equilibrio en las cuentas públicas» al tiempo que pidió «responsabilidad fiscal». Y advirtió: «Esto no es negociable».

En esta línea, Macri anticipó que el martes, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentará el proyecto de reforma tributaria, del cual evitó dar precisiones.

También confirmó una reforma en el sistema previsional, que estará a cargo del titular de la cartera de Trabajo, Jorge Triaca. «En las próximas semanas vamos a convocar a la comisión prevista por la Ley de Movilidad Jubilatoria», señaló.

En una conferencia de prensa que brindó Marcos Peña al término del anuncio, el jefe de Gabinete estimó que el nuevo cálculo de los haberes jubilatorios se realizará cada tres meses según la inflación, al tiempo que sostuvo que hasta que esa reforma entre en vigencia se presentarán «propuestas para la transición».

Respecto al segundo eje, que pondera la creación de empleo, se anunció la creación de «nuevas formas de contratación». En este punto, Macri volvió a apuntar contra la «mafia de la litigiosidad laboral».

Ante la atenta mirada del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, el mandatario reclamó una modernización del Poder Judicial. «Hemos demostrado que el cambio comienza por uno, hay que ser respetuosos del Poder Judicial», pero «el cambio cultural que estamos impulsando persigue objetivos concretos: un Estado que esté al servicio de toda la sociedad», señaló.

Por eso mismo, ordenó a los jueces ser implacables con los casos de corrupción que hoy danzan por los tribunales. «Queremos un país donde la corrupción sea intolerable. Tenemos que erradicar nuestra cultura del ‘roban pero hacen'», manifestó. «La Justicia ha iniciado un proceso de reconstrucción. Cada día debe seguir mejorando. Nada más solidario y equitativo que una Justicia que trata a todos los ciudadanos por igual», indicó y exigió reformulaciones el Consejo de la Magistratura, donde se espera a una nueva jefa tras la renuncia de Alejandra Gils Carbó.

• Críticas a los sindicatos y al empleo público

«El Ministerio Público Fiscal se contrataron 1.100 personas entre 2012 y 2016. Hay casos como empleados de ordenanzas que sirven café y tienen sueldos de arriba de $ 100.000 por mes. Y además, hay un régimen de licencias muy generoso, de incluso dos meses con goce de sueldo. No puede ser que le servicio de justicia vaya hasta las 15 y se tomen 45 días sin trabajar. Qué bueno sería que la Justicia dé el ejemplo» y haga cambios, sostuvo Macri hacia el final de su discurso.

En este marco, propuso reducir drásticamente las plantillas de empleados públicos. «Funcionarios de todos los gobiernos logran ubicar a parientes, militantes. En el caso de la Biblioteca del Congreso nacional, tiene más empleados que las mejores las bibliotecas del mundo. Son 1.700, ¿qué ha pasado para que sean 1.700?», se preguntó, y dio como ejemplo que el Congreso de Chile tiene 1.200 empleados en total. «Es un número escandaloso para una biblioteca, estas estafas se tienen que terminar, no hay más lugar para esto», lanzó.

En la misma línea, planteó a los mandatarios provinciales e intendentes mejorar la administración en sus distritos con recorte de personal y equilibrio en sus presupuestos.

«Otro caso es el de las legislaturas provinciales. Hay provincias donde la cantidad de empleados aumentan más del 10% por año. En la Legislatura de la provincia de Buenos Aires hay legisladores con hasta 80 empleados. Hay mejores formas de trabajar que armar quioscos para la política», se quejó.

También se refirió a la cantidad de profesores y maestros en las universidades púbicas. «Las plantas de docentes y no docente aumentó en promedio 30% en los últimos diez años y la matrícula de estudiantes solo 16%. Se requiere esfuerzo para que designen de forma más eficientes sus planteles y reducir a la baja del gasto público», dijo a los rectores.

Por último, anunció el impulso a una reforma política que cambie el sistema electoral vigente y la representación partidaria. «Quedó antigua y tenemos propuestas que vamos a presentar en las próximos semanas. Tenemos que trazar una austeridad para lo que viene», reiteró.

«Muchos dicen que esta propuesta de un país ordenado le falta épica. No estoy de acuerdo: qué más aventura épica que una sociedad que se quiere desarrollar», concluyó.