El Gobierno nacional confirmó el alejamiento de Javier Lanari de la Secretaría de Comunicación y Prensa, cargo que desempeñó durante los últimos dos años y medio en la administración de Javier Milei.
La salida se produce en el marco de una profunda reorganización del esquema comunicacional de la Casa Rosada, orientada a relanzar la difusión de la gestión oficial y contener las crecientes tensiones políticas que rodean al área.
El anuncio formal fue realizado por Manuel Adorni a través de sus redes sociales, donde manifestó su agradecimiento por el acompañamiento y la labor realizada por el funcionario saliente desde el inicio de la gestión.
Asimismo, las autoridades adelantaron que el nombre de su sucesor será comunicado a la brevedad y anticiparon que quien asuma la conducción de la secretaría trabajará en forma coordinada con el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier.
La desvinculación de Lanari coincide con una jornada de definiciones clave en la estructura gubernamental. Horas antes de confirmarse la baja, Adorni mantuvo una reunión formal en Balcarce 50 con Ravier, un economista cuya incorporación busca aportar un perfil técnico para explicar de manera directa los hitos financieros del país.
Esta renovación de nombres se ejecuta en un escenario complejo para el propio Adorni, quien enfrenta pedidos de interpelación en la Cámara de Diputados y cuestionamientos internos por parte de distintos sectores aliados que miran con atención el desgaste de la imagen pública oficial.
