La investigación por la desaparición de Axel González, el joven intensamente buscado desde hace más de un mes en Chaco, registró un avance determinante tras el apartamiento de la policía provincial.
Por orden del Equipo Fiscal Especial, personal de Gendarmería Nacional encabezó una serie de allanamientos estratégicos en las comisarías Segunda de Fontana y de Puerto Tirol, dependencias que estarían directamente ligadas a las últimas horas en que el joven fue visto con vida.
El primer despliegue se ejecutó en la Comisaría Segunda de Fontana, una seccional clave para la causa, ya que allí prestaban servicios los efectivos policiales imputados que mantuvieron contacto con Axel antes de que se perdiera su rastro y quienes habrían participado de una presunta persecución para identificarlo.
En dicho lugar, las fuerzas federales secuestraron una camioneta patrullera y el libro de turnos y firmas de la guardia. Horas más tarde, el operativo se trasladó a la localidad de Puerto Tirol, donde los gendarmes incautaron un segundo móvil policial, siendo este el único elemento retirado de esa dependencia según precisiones del ayudante fiscal interviniente.
Ambos vehículos oficiales y la documentación secuestrada quedaron bajo resguardo de la justicia federal para ser sometidos a rigurosas pericias técnicas y científicas que permitan recolectar rastros biológicos o geolocalizaciones de relevancia.
Ante las medidas, María Gómez, madre del joven desaparecido, respaldó la intervención federal señalando que las fuerzas de seguridad del Estado están haciendo las cosas como corresponden, manifestando que era el proceder que esperaban desde el inicio.
En tanto, las autoridades judiciales aguardan con expectativa la apertura de los teléfonos celulares de los policías imputados, peritaje tecnológico que se realizará este miércoles y que resulta fundamental para el esclarecimiento definitivo del caso.
