La investigación por el femicidio de Graciela López y el asesinato del padre del cabo primero Luciano Etudie sumó este viernes testimonios clave que refuerzan la hipótesis de un ataque premeditado bajo un entorno de violencia preexistente.
Olga, madre de la mujer asesinada, prestó declaración ante la justicia y aportó detalles fundamentales sobre las horas previas al brutal desenlace ocurrido en el paraje Tres Bocas, en jurisdicción de Puerto Vilelas.
El abogado querellante, Juan Arregín, confirmó que la familia se ha constituido formalmente en la causa y señaló que las declaraciones de Olga y de Carla, hermana de la víctima, permiten reconstruir no solo la secuencia del martes pasado, sino también el calvario que atravesaba Graciela.
Según el letrado, la víctima llegó a alertar a su madre sobre su ubicación antes de ser atacada, lo que permitió que la familia diera aviso inmediato a la policía, aunque lamentablemente no se pudo evitar la tragedia.
La fiscalía, a cargo de Juan Martín Bogado, se centra ahora en la pericia de los teléfonos celulares secuestrados tanto de López como de Etudie.
Estos dispositivos son considerados piezas de evidencia cruciales para determinar la existencia de amenazas previas, el tenor de las comunicaciones entre ambos y la posible planificación de los crímenes.
Mientras tanto, se espera que en los próximos días declaren otros integrantes del círculo íntimo, incluido un hermano de la víctima que habría tenido contacto con el hijo menor de la pareja momentos antes del hecho.
En medio del dolor, la madre de Graciela ha quedado a cargo de los tres hijos menores de la mujer, mientras la Justicia Chaqueña avanza en la recolección de pruebas para elevar la causa a un juicio por jurados.
La querella sostiene que el contexto de violencia de género era una realidad instalada en la relación, un elemento que será determinante para la calificación legal del imputado en este proceso que conmociona a toda la provincia.
