Según los últimos datos difundidos por el INDEC correspondientes al cierre de 2025, el desempleo escaló 1,1 puntos en términos interanuales. Los jóvenes y el sector de la construcción son los más castigados por la crisis laboral.
El mercado de trabajo en Argentina muestra signos de un marcado deterioro. Según el informe oficial del INDEC, la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% de la Población Económicamente Activa (PEA) al finalizar el año 2025. Este incremento representa una suba de 0,9 puntos respecto al trimestre anterior y de 1,1 puntos en comparación con el mismo periodo de 2024.
En términos concretos, la cifra se traduce en que más de 1,6 millones de personas se encuentran actualmente sin empleo en todo el país, lo que implica que más de 200 mil argentinos se sumaron a la desocupación en el último tramo del año.
Los sectores más golpeados
El informe detalla que la caída del empleo formal no logró ser compensada por el trabajo informal. Entre los sectores que más puestos de trabajo perdieron se encuentran:
- Construcción: Encabeza la lista de pérdida de ocupación.
- Comercio: Uno de los motores del consumo que se vio resentido.
- Servicio doméstico: También registró una baja sensible en la contratación.
Jóvenes: el grupo más vulnerable
El impacto de la falta de oportunidades fue especialmente fuerte en la franja de 14 a 29 años. Tanto en mujeres como en varones de este grupo etario, las tasas de desocupación mostraron subas significativas, consolidándolos como el sector con mayores dificultades para insertarse en el mercado laboral.
Además, un dato que preocupa a los analistas es la desocupación de larga duración: casi un tercio de quienes buscan trabajo llevan más de un año en esa situación, lo que evidencia las trabas estructurales para la reinserción.
Radiografía geográfica
Si bien el deterioro es generalizado, el Gran Buenos Aires y las grandes urbes del país registran los índices más altos. Por su parte, regiones como el Noreste (NEA) y el Noroeste (NOA) presentaron niveles comparativamente más bajos, aunque el informe advierte que en estas zonas también se encendieron señales de alerta por la estabilidad de la actividad frente al retroceso del empleo real.
Este escenario configura un cierre de año desafiante para la economía nacional, con un mercado laboral que retrocede frente a un contexto de alta incertidumbre.
