La Ruta Nacional 16 se convirtió nuevamente en el escenario de una peligrosa exhibición de impunidad durante la madrugada de este lunes.
Vecinos y conductores que circulaban por la zona denunciaron una seguidilla de picadas clandestinas protagonizadas por motocicletas y automóviles, las cuales se extendieron hasta pasadas las 3 de la mañana ante la mirada atónita de los testigos y una alarmante ausencia de patrullaje preventivo.
El foco del conflicto se situó en el tramo que conecta a Resistencia con la ciudad de Corrientes, específicamente en las inmediaciones de una conocida estación de servicio ubicada sobre la colectora.
Según los reportes, los participantes realizaron maniobras temerarias y circularon a velocidades extremas, transformando una vía de tránsito nacional en una pista de carreras ilegal que puso en riesgo la vida de terceros.
La indignación de los vecinos se fundamenta en la recurrencia de estos episodios. Los denunciantes no dudaron en calificar el sector como una «zona liberada», señalando que la falta de intervención por parte de las autoridades policiales y de las fuerzas de seguridad vial permite que estas prácticas se consoliden sin ningún tipo de restricción.
Los videos registrados en el lugar muestran cómo los vehículos ocupan la calzada principal y las colectoras, ignorando las normas básicas de convivencia y seguridad vial.
El peligro latente en una arteria de alto flujo vehicular como la Ruta 16 ha encendido las alarmas en la comunidad, que ahora exige respuestas concretas. Ante la gravedad de los hechos, el reclamo es unánime: la implementación de controles de tránsito permanentes y una mayor presencia de patrulleros que logren disuadir estas actividades ilegales antes de que la falta de control derive en una tragedia vial irreversible.
