Tras la viralización de mensajes intimidatorios en grupos de WhatsApp, las autoridades escolares y la Policía del Chaco activaron protocolos de seguridad. La vicedirectora del establecimiento, Carolina Bernardi, llamó a la reflexión sobre el acoso escolar y la responsabilidad en el uso de redes sociales.
RESISTENCIA. – Una atmósfera de tensión e incertidumbre envolvió a la comunidad educativa de la Escuela Normal Sarmiento tras la difusión de una presunta amenaza de tiroteo. El incidente, que se originó en plataformas digitales, obligó a la intervención inmediata de las autoridades educativas y de las fuerzas de seguridad para llevar tranquilidad a padres y alumnos.
El origen de la psicosis: una captura de pantalla
La situación se desencadenó a partir de una captura de pantalla que comenzó a circular masivamente en grupos de WhatsApp de estudiantes. El mensaje, que contenía advertencias sobre un posible ataque armado, habría sido extraído originalmente de un canal de comunicación de otra provincia, pero fue «replicado» localmente, generando un efecto de pánico en la institución.
En diálogo con nuestra redacción, la vicedirectora del establecimiento, Carolina Bernardi, confirmó que se activaron todos los protocolos de contingencia de manera preventiva.
Sin embargo, vinculó este tipo de conductas con una problemática de fondo que afecta a las aulas: el acoso escolar.
«Lamentablemente, el bullying siempre existió y va a seguir existiendo si no trabajamos profundamente en la empatía», señaló Bernardi, remarcando que el hostigamiento suele ser el combustible para este tipo de bromas de mal gusto o amenazas que buscan desestabilizar la paz escolar.
Investigación en curso y medidas de seguridad
A pesar de que las primeras pericias indican que se trataría de una noticia falsa o «fake news» adaptada al contexto local, la Policía del Chaco, a través de su división de Cibercrimen, continúa investigando para dar con los responsables de la viralización del mensaje.
Entre las medidas adoptadas por la institución se destacan:
- Refuerzo de la vigilancia en los horarios de ingreso y egreso.
- Charlas de concientización sobre el uso responsable de redes sociales y las consecuencias legales de las amenazas.
- Abordaje interdisciplinario para detectar posibles casos de bullying que puedan haber derivado en este conflicto.
Un llamado a la responsabilidad de los padres
Desde la dirección escolar instaron a las familias a supervisar los contenidos que los menores consumen y comparten en sus dispositivos móviles.
«Es fundamental que los padres hablen con sus hijos sobre la gravedad de difundir estos mensajes, que no solo generan miedo, sino que movilizan recursos del Estado y de la escuela que deberían estar enfocados en la educación», concluyó la directiva.
Por el momento, las clases se desarrollan con normalidad, aunque bajo un esquema de alerta preventiva hasta que la justicia logre deslindar responsabilidades.
