PRONÓSTICO EXTENDIDO

La CGT ratifica la marcha del 30 de abril y se posiciona como el bastión de resistencia contra Milei

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La Confederación General del Trabajo (CGT) reafirmó su postura combativa frente al rumbo económico del país y ratificó la convocatoria a una gran movilización para este jueves 30 de abril.

La jornada, que se llevará a cabo en las vísperas del Día del Trabajador, se perfila como una de las demostraciones de fuerza más significativas contra el plan de ajuste que lidera el presidente Javier Milei, consolidando a la central obrera como el principal polo de oposición social.

El cosecretario general de la central y titular del gremio del vidrio (SEIVARA), Cristian Jerónimo, fue el encargado de formalizar el llamado, definiendo al movimiento obrero como el «bastión de resistencia» ante un modelo que, según denuncian, prioriza el ajuste fiscal sobre la estabilidad del empleo.

Jerónimo expresó una profunda preocupación por la «poca sensibilidad» de la Casa Rosada frente al deterioro de los sectores productivos y la incertidumbre que reina en las pymes y la industria nacional.

Uno de los puntos de mayor fricción que impulsan esta marcha es el rechazo frontal a las reformas en el sistema aduanero promovidas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Desde la CGT advierten que cualquier modificación del Código Aduanero impacta de manera directa en la soberanía económica y en la protección de la industria local. Jerónimo remarcó que estas iniciativas deben ser analizadas con una responsabilidad estratégica que, a su criterio, el Gobierno nacional está omitiendo en favor de una desregulación acelerada.

La movilización de este jueves tendrá, además, una carga emotiva y simbólica particular. La central obrera aprovechará la convocatoria para rendir un homenaje póstumo al papa Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025.

Los líderes sindicales buscan reivindicar el legado del Sumo Pontífice, a quien consideran un aliado histórico en la defensa del valor del trabajo y el rol fundamental de las organizaciones gremiales en la justicia social.

Con este despliegue, la CGT no solo busca manifestar su rechazo a las políticas actuales, sino también forzar la reapertura de un diálogo que incluya un modelo productivo con eje en el empleo.

La marcha del 30 de abril se anticipa así como un termómetro político determinante para medir la capacidad de presión del sindicalismo en un contexto de alta tensión social y económica.