El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó rotundamente la posibilidad de implementar una ayuda estatal para asistir a los millones de ciudadanos que debieron endeudarse con tarjetas de crédito para adquirir alimentos básicos.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la problemática responde estrictamente a un vínculo comercial entre privados y exigió a los afectados asumir la responsabilidad por sus decisiones financieras.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario se refirió al incremento de la morosidad registrado en el sector y argumentó que el Estado no puede intervenir en estas transacciones sin incurrir en lo que denominó riesgo moral.
En esa línea, remarcó que cada individuo debe hacerse cargo de las consecuencias de tomar créditos, desligando al Gobierno de cualquier plan de salvataje para los deudores.
Asimismo, el ministro señaló que confía en una desaceleración gradual de la mora a partir de los esfuerzos que las entidades bancarias se encuentran realizando para flexibilizar plazos y ofrecer opciones de refinanciación.
Cabe destacar que las declaraciones se producen en un contexto marcado por informes privados que advierten sobre un porcentaje significativo de hogares obligados a financiarse mediante el uso de plásticos para cubrir gastos elementales de subsistencia diaria.
