La situación patrimonial de Manuel Adorni, actual Jefe de Gabinete, ha escalado a un nivel de exposición crítica tras las recientes revelaciones sobre el ostentoso tren de vida de su círculo íntimo.
La Justicia Federal, bajo la dirección del fiscal Gerardo Pollicita, ha puesto el foco en una serie de viajes internacionales realizados por su esposa, Bettina Angeletti, y sus hijos, que contrastan drásticamente con la austeridad que pregona la administración de La Libertad Avanza.
A los destinos ya conocidos como Nueva York, Aruba, Punta del Este y las exclusivas suites del hotel Llao-Llao, ahora se suma una millonaria travesía por Disney y México.
La investigación judicial busca determinar si existe una inconsistencia insalvable entre los ingresos declarados por el funcionario y su vertiginoso crecimiento patrimonial desde diciembre de 2023. En tiempo récord, Adorni habría adquirido una propiedad en un country y un departamento de alta gama en una de las zonas más cotizadas de Caballito.
Los registros migratorios, ya solicitados por la fiscalía, serán clave para reconstruir el itinerario de una familia que parece haber adoptado el uso de aviones privados y pasajes en Business como norma, incluso con sospechas de utilización de la flota presidencial para fines personales.
El último escándalo internacional sitúa a Angeletti y sus hijos en un tour por los parques de Orlando y las playas mexicanas durante 2025.
Según estimaciones del mercado turístico, una travesía de esta magnitud —considerando hotelería de lujo, entradas y logística— no descendería de los 15.000 dólares.
Esta «escapada» no solo generó ruido en los tribunales de Comodoro Py, sino también un fuerte malestar en el ámbito escolar: los menores habrían faltado 18 días a clases, lo que motivó un llamado de atención de las autoridades educativas y un estallido de indignación en el «chat de mamis» del colegio, donde la esposa del Jefe de Gabinete solicitaba las tareas escolares para compensar las ausencias por vacaciones.
La trama se oscurece con la presunta utilización de recursos públicos para fines domésticos. Existen sospechas de que las visitas de una escribana a la Casa Rosada no habrían tenido fines institucionales, sino que habrían servido para protocolizar los permisos de viaje de los hijos de Adorni.
Mientras el diputado Esteban Paulón ratifica la información y la presión política aumenta, el Gobierno se enfrenta al desafío de explicar cómo un funcionario, en plena crisis económica nacional, sostiene un ritmo de vida que incluye vuelos privados y vacaciones de élite, desafiando el relato del ajuste y la transparencia.
