La muerte de un integrante de la Prefectura Naval sacudió la calma del Puerto de Barranqueras este domingo. El hallazgo se produjo en el mismo puesto de trabajo donde la víctima cumplía sus funciones, lo que generó un despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad en toda la zona portuaria.
Aunque el caso se maneja con mucha cautela, los primeros datos que trascendieron indican que el hombre, de apellido Aguirre, habría tomado la drástica decisión de quitarse la vida utilizando su propia arma reglamentaria.
Sin embargo, por tratarse de un fallecimiento dentro de una fuerza federal, el procedimiento legal es riguroso y no se descarta ninguna hipótesis hasta que finalicen las pericias.
En el lugar trabajaron efectivos de la Gendarmería Nacional y personal de la Justicia Federal, quienes quedaron a cargo de los peritajes para asegurar la transparencia de la investigación.
El equipo fiscal en turno ya interviene en la causa para intentar reconstruir las últimas horas del prefecto y confirmar si efectivamente se trató de un suicidio.
Mientras tanto, la noticia causó un profundo dolor entre sus compañeros y los vecinos de la ciudad portuaria, que no salen del asombro por el trágico desenlace de un trabajador tan cercano a la comunidad local. Se espera que los resultados de la autopsia y los informes balísticos aporten la claridad definitiva sobre este hecho que enluta a la Prefectura.
