PRONÓSTICO EXTENDIDO

Emergencia fabril: la industria argentina pierde 160 empleos por día y el PBI retrocede a niveles de 1985

Compartir en mis redes:

Un informe de la UBA (Universidad de Buenos Aires), revela la profundidad del desplome industrial. Entre el desplome del consumo, la apertura de importaciones y la falta de financiamiento, el sector ya representa casi un tercio de los despidos totales en el país.


Un goteo incesante de puestos de trabajo

La industria manufacturera argentina atraviesa uno de sus ciclos más oscuros. Según un relevamiento del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA), el sector elimina 160 empleos diarios desde noviembre de 2023.

Este «goteo» constante no es un fenómeno aislado: más del 25% de los puestos de trabajo destruidos en toda la economía nacional pertenecen exclusivamente al cordón industrial.

Si se analiza el periodo entre fines de 2023 y agosto de 2025, el sector formal perdió 77 trabajadores registrados por jornada, una cifra que se duplica al sumar el empleo informal.

El regreso a la década del 80

Uno de los datos más alarmantes del informe es la regresión histórica del sector. El PBI per cápita industrial ha retrocedido a los niveles registrados en 1985, situándose 30 puntos porcentuales por debajo de sus techos históricos de 1974 y 2011.

La relevancia de la fábrica en la economía nacional se desvanece: su participación en el PBI total cayó del 16,5% al 13,7% en apenas dos años.

Esta pérdida de peso específico se refleja también en el comercio exterior, donde las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) hoy representan solo el 28% de las exportaciones, lejos de los niveles de competitividad de la década pasada.

Los tres factores del desplome

El informe de la UBA identifica un «cóctel letal» para las persianas fabriles:

  1. Apertura comercial asimétrica: Mientras la producción de bienes de capital locales cayó un 25%, las importaciones del mismo rubro se dispararon un 77%, dejando a la industria nacional sin capacidad de competir.
  2. Capacidad ociosa: Durante el último bienio, las fábricas operaron a un promedio del 58% de su capacidad, un nivel crítico similar al de la pandemia de 2020.
  3. Asfixia financiera: El desfinanciamiento público y la volatilidad de las tasas de interés han bloqueado cualquier intento de inversión. El informe destaca que el apoyo estatal se ha concentrado casi exclusivamente en el RIGI, postergando a las pequeñas y medianas empresas industriales.

El dato: Desde el pico de empleo industrial en 2013, la Argentina ha perdido 115.000 puestos de trabajo formales en el sector, una tendencia que se aceleró drásticamente bajo la actual administración económica.