PRONÓSTICO EXTENDIDO

Inflación en Argentina: La carne sube 10% en marzo y complica el plan económico

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La economía argentina enfrenta un escenario de extrema tensión tras conocerse que el precio de la carne vacuna experimentó un salto superior al 10% durante marzo, consolidando una tendencia alcista que pone en jaque la estrategia oficial. C

on una suba interanual que ya alcanza el 68,6%, el rubro cárnico duplica el índice de inflación general y empuja el costo de vida a niveles que amenazan con desbordar las proyecciones anuales en apenas tres meses.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció la sensibilidad de este dato al admitir que el impacto de la carne y las tarifas fue el motor que impidió la desaceleración pretendida por el Palacio de Hacienda.

La dinámica inflacionaria del primer trimestre del año es alarmante. Mientras el Presupuesto Nacional estipulaba una meta de inflación del 10% para todo el año, el costo de vida ya acumula un aumento cercano al 9% solo entre enero y marzo. Este desfase técnico refleja una realidad cruda: la suba de alimentos, combustibles y servicios públicos ha erosionado cualquier intento de estabilización.

En marzo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantuvo nuevamente en la zona del 3%, una cifra que expone las dificultades del Gobierno nacional para enfriar los precios en un contexto de alta presión sobre la alimentación básica y el transporte, con boletos de colectivo en el AMBA superando ya los $998.

El informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) detalla una situación particularmente regresiva, ya que los mayores incrementos se concentraron en los cortes populares, los más consumidos por los sectores de menores ingresos.

La picada común lideró las subas con un impactante 20,4%, seguida por la carnaza común y la falda, mientras que cortes premium como el lomo o el peceto mostraron ajustes notablemente inferiores.

Esta disparidad también se trasladó a los canales de venta, donde las carnicerías de barrio registraron aumentos promedio del 12,2%, muy por encima del 7,1% observado en las grandes cadenas de supermercados, que se consolidan como el último refugio para quienes buscan valores relativamente más bajos.

Incluso las alternativas proteicas tradicionales han dejado de funcionar como un resguardo económico efectivo. El pollo fresco escaló un 10,9% en el mes y acumula casi un 50% de aumento anual, mientras que el cerdo, aunque con subas más moderadas, también sigue la senda alcista.

A nivel federal, el fenómeno no muestra fisuras: desde los aumentos en la media res en el AMBA hasta las fuertes subas registradas en Córdoba y Rosario, el mapa de precios de la carne en Argentina describe una crisis de poder adquisitivo que parece no haber encontrado su techo, desdibujando las promesas de desaceleración y dejando al Gobierno en una posición de vulnerabilidad política y económica frente a una inflación que ya consumió el margen de error de todo el año.