El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, participó este miércoles de un estratégico encuentro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a los mandatarios provinciales de la Unión Cívica Radical (UCR).
La reunión de la mesa sectorial, enmarcada en el armado partidario que conduce Leonel Chiarella, tuvo como eje central analizar la coyuntura económica, social e institucional del país, además de establecer las bases operativas para fortalecer la estructura territorial del radicalismo de cara al escenario electoral de 2027.
La mesa de discusión política contó con la presencia presencial de Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Carlos Sadir (Jujuy) y el propio Leandro Zdero.
Asimismo, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, quien no pudo asistir por razones de agenda institucional, envió una carta formal ratificando su total respaldo a los consensos alcanzados, entre los que se destaca la próxima convocatoria a un encuentro federal extendido que nuclee a los presidentes de los comités partidarios de todos los distritos provinciales del país.
Al término de la jornada legislativa y ejecutiva, los mandatarios emitieron un documento conjunto en el que sostuvieron que la mejor expresión del partido es la de un radicalismo que gobierna, gestiona y transforma el territorio.
En el comunicado, enfatizaron que las administraciones provinciales actuales demuestran cotidianamente que es posible ejercer el poder con honestidad, coraje y resultados concretos, consolidando una plataforma programática que la UCR pretende aportarle al futuro político y social de la República Argentina.
Entre las principales definiciones de la cumbre, los gobernadores coincidieron en que la reconstrucción del espacio debe cimentarse bajo una lógica constructiva de abajo hacia arriba, priorizando el despliegue territorial en las intendencias y los concejos deliberantes, ámbitos institucionales donde el radicalismo mantiene un peso histórico determinante.
Respecto al armado de frentes electorales, los líderes provinciales reconocieron que las exigencias actuales demandan esquemas de concertación amplia ampliando los límites de la estructura tradicional, aunque aclararon que los marcos de acuerdo definitivos se discutirán más adelante.
No obstante, fijaron una premisa unívoca sobre la vocación de poder partidaria, trazando un límite político infranqueable: cualquier entendimiento futuro excluye de manera rotunda al kirchnerismo, mientras en el corto plazo se buscará una mayor articulación técnica entre los bloques parlamentarios de la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación.
