La investigación por el presunto abuso sexual de la menor de 12 años sumó un nuevo capítulo en las últimas horas.
La Justicia dispuso la aprehensión de un hombre que estaría directamente vinculado con el entorno de la víctima.
La causa que conmocionó a la provincia del Chaco tras conocerse que una niña de apenas 12 años ingresó al Hospital Perrando de Resistencia para dar a luz, registró un avance significativo en las últimas horas.
Bajo las directrices de la fiscalía interviniente, las autoridades policiales procedieron a la detención de un nuevo sospechoso, cuya situación procesal se vio complicada por los elementos probatorios recolectados en el marco de la investigación penal preparatoria.
El procedimiento se llevó a cabo tras una serie de diligencias judiciales que buscaron reconstruir el entorno de la menor y las circunstancias en las que se produjeron los hechos.
Según fuentes policiales, el nuevo implicado fue localizado y puesto a disposición de la Justicia de manera inmediata, sumándose así a las actuaciones que buscan determinar las responsabilidades penales detrás del presunto abuso sexual con acceso carnal que derivó en el embarazo de la niña.
El caso tomó estado público días atrás, cuando la menor arribó al centro asistencial de mayor complejidad de la provincia con un avanzado estado de gestación.
Tras el alumbramiento, se activaron de oficio los protocolos correspondientes ante la sospecha de un delito de integridad sexual, dada la edad de la víctima y la imposibilidad legal de consentimiento.
Desde ese momento, el Ministerio Público Fiscal, en conjunto con gabinetes interdisciplinarios, trabaja en el resguardo de la niña y en la obtención de testimonios clave.
En cuanto a la salud de la joven madre y el recién nacido, el último informe médico indica que ambos permanecen bajo estricta observación en el Hospital Perrando.
El equipo de profesionales de Salud Pública, junto a representantes de la Línea 102 y organismos de protección de la niñez, mantienen un seguimiento constante para garantizar la asistencia integral y el acompañamiento psicológico necesario ante la gravedad del contexto.
La detención de este segundo sujeto (la madre de la menor continua detenida por encubrimiento agravado) abre nuevas líneas investigativas para los peritos.
No se descarta que en las próximas jornadas se realicen nuevas pericias genéticas y declaraciones en Cámara Gesell, herramientas fundamentales para dar solidez a la acusación.
Por el momento, la causa permanece bajo un fuerte hermetismo judicial para proteger la identidad de la víctima y no entorpecer los operativos pendientes que buscan esclarecer la totalidad de los hechos ocurridos en esta oscura trama de vulneración de derechos.
Con esta nueva aprehensión, la Fiscalía espera determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados y si existió una red de encubrimiento dentro del círculo cercano a la menor.
La sociedad chaqueña aguarda con expectativa los avances de un proceso judicial que pone nuevamente en el centro del debate la desprotección infantil y la urgencia de políticas preventivas eficaces.
